logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Que se haga justicia

09 Oct. 2017

Que se haga  justicia

Por: Francisco Diez-Canseco Távara ()*

Cuando el juez Sergio Moro se levantó en Brasil contra la propia Presidenta de ese país, Dilma Roussef, pocos pensaron que lo que luego ha quedado bautizado como el caso Lava Jato, el peor escándalo de corrupción de América Latina, podría llegar a tener los alcances que ha tenido, incluyendo la caída de la propia Roussef.
Lava Jato – que viene de la denominación que se da a los lavaderos de vehículos en los grifos brasileños- destapó la olla hirviente de la corrupción política en lo que Manuel Seoane denominó la América Morena.
Al inicio, y luego de su captura, el propio Marcelo Odebrecht jefe de la constructora cuyo apellido lleva como nombre , ahora puesta en evidencia como organización criminal señaló que tendrían que crearse muchas cárceles doradas para los presidentes y expresidentes que él había coimeado.

Y uno de sus más estrechos colaboradores y agente en el Perú ha precisado que ellos siempre “financiaban” a “los principales candidatos”. Por lo pronto, ya están presos Humala y Nadine Heredia de Humala y con orden de captura sospechosamente levantada por un juez Alejandro Toledo, cuyas 11 versiones de Ecoteva lo hubieran arrojado hace rato a la cárcel si no fuera por la propia corrupción existente al interior del Poder Judicial en nuestro país.

En este escenario, muy pocos peruanos han dejado de preguntarse cuando cae Alan García , dos veces Presidente, varias veces importante candidato presidencial y ,según las encuestas, sindicado como un político corrupto.
Han caído, sí, estrechos colaboradores de García Pérez a quienes él ha sindicado como “ratas” para tomar distancia pero García pudo librarse de la pomposa e ineficiente “megacomisión” que lo investigó en el Congreso a través de una inédita maniobra judicial .

La semana pasada, el Fiscal, José Castellanos, decidiò ampliar a 36 meses el plazo para investigar a García Pérez por lavado de activos al amparo de la ley de Crimen Organizado y puso sobre el tapete con pelos, señales y nombres que el propio García encabeza una vasta organización criminal, al estilo de la Camorra italiana, en la cual los subordinados cubren los crímenes del jefe.

Ya sabemos lo que ahora va a hacer García pero esperamos que Castellanos se mantenga firme, como Sergio Moro, más alla de las presiones mediáticas y políticas y de las tentaciones fiduciarias para que en esta oportunidad sí se haga justicia.

Por fin. (*) Presidente del Consejo por la Paz- Presidente de Perú Naciòn