logo La Razón
El diario de todos los peruanos
Opinión

Realismo tributario

24 Oct. 2017

Realismo tributario

Por: Antero Flores-Araoz

La Presidenta del actual Consejo de Ministros, en su presentación al Congreso, ha asumido varios compromisos, pero en esta columna nos referiremos sucintamente a tres.
El primero es destrabar los proyectos de inversión, sean públicos o privados, poniéndoles el énfasis que se requiere.
El segundo es enfrentarse a la absurda “tramitología” que perturba el desarrollo del país y desalienta a los inversores y administrados.

La tercera es el cambio que se requiere en nuestro sistema tributario.

Aplausos a las buenas intenciones y al propósito de no dejar a los discursos los compromisos referidos, sino de resolver dichos temas con prontitud y esmero.

Ninguno de dichos compromisos es nuevo. Todo lo contrario, son repetitivos de lo que se había propuesto el anterior Gabinete, cuyo empeño lamentablemente no fue coronado con el éxito.

Ahora tenemos que lograr que los miles de millones de dólares en inversiones estancadas por la tramitología y artificiales conflictos sociales, de una vez se conviertan en realidad. El anterior gabinete trató de proscribir la tramitología innecesaria, aunque sin suerte, pues teniendo facultades legislativas, se quedó cortó en su tímida realización, cuando se requería de un buen remezón.

El cambio en la tributación, debe ser tomado por el Ejecutivo con realismo, sea en sus propuestas normativas al Congreso, sea en la delegación de facultades que pudiera recibir.
Mucho se habla de los sistemas informáticos modernos, de la cibernética, del gobierno digital, de la sustitución de archivos de papel con la utilización del ciberespacio o “nube”. Empero, ello es desconocer la realidad de nuestro país, en que fuera de las grandes urbes, está a años luz de la modernidad.

Se quiere imponer las declaraciones tributarias telemáticas, los libros y comprobantes de pago electrónicos, y tantos otros elementos de formalidad y modernidad tributaria olvidando que el Perú no se circunscribe a la zona financiera de San Isidro y a las entidades aún localizadas en el Centro Histórico de Lima como son el BCR, el MEF o la Bolsa. Les puedo asegurar que pequeñas bodegas y “verdulerías”, que las hay en San Isidro, Miraflores, Surco y La Molina, no están en posibilidad de presentar una declaración tributaria electrónica, y ni que se diga si el establecimiento se encuentra en Tauca, Chongoyape, o en la cercana Santa Eulalia.

Reclamo ser realistas, la modernidad no se puede imponer, debe ser seductora, y en todo caso permitir que sea el contribuyente el que escoja el sistema, pues bien se pueden presentar declaraciones en formularios impresos que se entreguen en los centenares de oficinas del Banco de la Nación, y desde allí escanearlas para su ingreso al sistema electrónico.

En adición, tiene que haber realismo en las cuentas supuestamente por cobrar de Sunat. Se sigue repitiendo que existen millones de millones de soles por cobrar. No es cierto, son cifras basadas en acotaciones irreales y fauleras, que lo único que han logrado es enfrentar al pequeño contribuyente con el grande, al que acusan de “Pepe el Vivo” sin siquiera analizar las irreales fiscalizaciones de SUNAT.
Exigimos poco, solo ¡SERIEDAD!

—————