Tragedia anunciada tantas veces

Por: Alfredo Lozada Bonilla ()*

“64 personas perdieron la vida por huaicos que cayeron en Chosica, toneladas de lodo y piedras de gran tamaño cayeron sobre San Antonio de Pedregal y la Asociación de vivienda de San Miguel”. Reporte periodístico de marzo de 1987

“Una intensa lluvia de más de tres horas provocó una serie de huaicos, generando la activación de 11 quebradas entre los kilómetros 27 al 42 de la carretera central, causando destrucción de viviendas, redes de agua, y desagüe, además del bloqueo de vías, 2 personas perdieron la vida y 371 viviendas fueron declaradas inhabitables”. Reporte periodístico de abril del 2012

“La zona donde ocurrió el mayor número de decesos a consecuencia de los deslizamientos de piedra lodo fue la Quebrada Rayos de Sol, donde fallecieron 5 personas, mientras que otras 3 murieron en el sector 3 de octubre”. Reporte periodístico de marzo del 2015

“Los huaycos en diversas zonas de Lima han dejado hasta el momento un desaparecido, 9 heridos, 277 damnificados, 1689 personas afectadas y 45 viviendas colapsadas”. Reporte periodístico del día de ayer.

Guerra avisada no mata gente, dice un popular refrán. Pero más común es decir que los peruanos siempre tropezamos con la misma piedra.

La situación de emergencia que viven algunas zonas de Lima y de nuestro país en general, son tristes repeticiones de lo que vemos año a año desde décadas atrás.

Según reporte del diario El Comercio del 2015, el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Geología, Minas, Metalurgia y Ciencias Geográficas de la Universidad de San Marcos, emitió un informe señalando que las construcciones de viviendas en las partes altas de las quebradas, sin ninguna planificación han quitado espacio al cauce natural de los huaycos.

Esto implicaba, según el geólogo Enrique Guadalupe, autor del referido informe, que Chosica debía implementar una planificación urbana, que contemple la ampliación de los cauces de los huaicos en todo su recorrido, lo que entendemos implicaba el retiro de las viviendas ahí construidas, como impedir la construcción en las zonas donde se deposita el lodo y las rocas que descienden de las quebradas.

Por el contrario de lo recomendado, las construcciones en las zonas de quebrada, cauce natural de los huaicos y zonas de depósitos, se han incrementado, producto del tráfico de tierras e invasiones de áreas públicas.

Las viviendas edificadas sin ningún tipo de rigor técnico, son y serán, puntos de altísimo riesgo de catástrofes, las autoridades no han hecho nada para su reubicación.

Lima sigue creciendo, como lo hemos dicho aquí muchas veces, sin ningún tipo de planificación urbana, son los traficantes de tierras los que deciden para donde se extiende la ciudad ¿El próximo año, será más de lo mismo o por fin el Ministerio de Vivienda, conjuntamente con los gobiernos locales harán algo al respecto?

(*) Magister en acción política, especialista en gestión púbica.

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