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Opinión

Trump y Trust

12 Jul. 2017

Trump y Trust

Por: Martín Belaunde Moreyra

El apellido Trump y la palabra inglesa Trust (confianza) tienen las mismas tres letras iniciales pero la semejanza quizás termine ahí. En efecto, la principal característica del Presidente Trump es su forma impredecible de actuar o por lo menos de hablar. También se comenta que tiene una capacidad extraordinaria de decir y desdecirse, unida a una suerte de amnesia parcial para olvidarse de sus invectivas pasadas. Sin duda su voluble forma de actuar lo ayudó para ganar las elecciones presidenciales, pero ya en el poder, a pesar de estar reforzado por la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso norteamericano, ese rasgo le está creando serios problemas internos y externos.

En una entrevista de la CNN, un ex director de la CIA, James Woolsey, manifestó que la costumbre de Trump de lanzartuits de política internacional dirigida a sus pares del exterior es muy peligrosa. Manifestó que el tuit puede serutilizado como una herramienta comunicacional para la propaganda política interna y la difusión de mensajes muy cortos. Sin embargo, en cuestiones externas complejas con países que tienen otras visiones culturales y distintas formas de expresarse, resultaba contraproducente. Lo curioso del caso es que James Woolsey, según la información trasmitida por CNN, fue uno de sus asesores de campaña, de manera que en ese sentido tuvo algún grado de acercamiento al Presidente Trump. Woolsey también indicó que Trump tenía a su costado funcionarios y asesores de mucha experiencia y conocimiento internacional.

El discurso de Trump en Varsovia la semana pasada, en medio de una gran multitud, procuró crear un frente común en la defensa de los valores de la cultura occidental ante las amenazas que la acechan. Se refirió de Polonia como un país en el corazón de la Europa Central, cuando antes la conocíamos como parte de la Europa Oriental dominada por el comunismo. Evocó la memoria de sus grandes héroes, científicos, literatos y artistas, todos los cuales estuvieron íntimamente vinculados a Occidente. Recordó a la figura del Papa polaco, Juan Pablo II, hoy santo de la Iglesia Católica, cuya elección fue decisiva para el rápido derrumbe de la estructura comunista soviética en lo que antes se denominaba Europa Oriental.

Estas evocaciones culturales, con un fuerte acentoen la común tradición cristiana de Polonia y Estados Unidos, fue objetada por algunos como un discurso populista en el cual se ignoró la democracia. Las críticas en ese sentido alcanzaron un nivel pueril, cuando se indicó que Obama en un anterior discurso en Varsovia había mencionado a la democracia 32 veces, mientras que Trump solo la aludió en una ocasión. ¿Me pregunto si hoy habría democracia en Polonia y sus vecinos al norte y al sur de Europa de no haberse liberado de la bota comunista? La respuesta cae por su propio peso, porque el mapa político-estratégico de Europa se volvió a dibujar sin guerras ni bombas,después de Juan Pablo II. Por esa razón la KGB intentó asesinarlo sin éxito.Sin embargo, después de su gran éxito en Polonia, Trump no pudo entenderse en Hamburgo con el G20 sobre ciertos aspectos fundamentales tales como el cambio climático. Su errática conducta no lo ayudó para concretar un éxito global. Ahí está el detalle cómo se diría en México.