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Opinión

Viviendo una película de terror mala y cara

19 Sep. 2017

Viviendo una película de terror mala y cara

Por: Jorge Rochabrunt Gamarra

Cada día del año, el gobierno central debe tomar decisiones de gasto e inversión superior a los 300 millones de soles. Y el Estado en su conjunto, debe gastar cada día del año, 470 millones de soles. Esto supone en el caso del gobierno central, 12 millones 500 mil soles cada hora. Cerca de 209 mil soles cada minuto.

Y si se trata de todo el Estado, incluyendo gobiernos regionales y locales y todas las instituciones públicas del país, son 19,6 millones de soles cada hora o el equivalente 326 mil soles cada minuto.

Imagínese usted que mientras escuchamos estas peleas inútiles, estos encontronazos políticos y majaderías, estos discursos inútiles de congresistas inefables, cada minuto de la televisión, cada minuto de la radio, su propia vida transcurriendo en cada minuto, el Estado debió gastar coherentemente, honestamente, estratégicamente, 326 mil soles.
Si los gasta mal en ese minuto, será dinero perdido que nunca se podrá recuperar. Peor aun, si no lo gasta por incapacidad, por interés político o por lo que fuere, ese dinero se perderá.

En ese sentido, uno puede sacar la cuenta, que mientras el país se perdía en el marasmo de la interpelación y pedido de confianza y posterior negación de la misma por parte del Congreso, todo esto en 12 horas de suspenso y hastío de la gente, el Estado teóricamente gastaba, 235,2 millones de soles. La pregunta es: ¿Se gastó bien? ¿Se gastó mal? ¿Quién puede certificar que esos millones de millones fueron debidamente gastados o invertidos?
Mientras usted ve su noticiero de la noche, durante esa hora, el Estado gastó casi 20 millones de soles. Mientras usted durmió seis horas, el Estado gastó 117 millones de soles.

Ahora, cuál es la verdad. Al momento que usted lee este artículo, el Estado en su conjunto ha gastado solamente el 53% del presupuesto publico. Teóricamente hablando, debería estar en 66% o 70% del gasto ejecutado. Y los gobiernos locales apenas han gastado el 45% del presupuesto publico. Cuando miramos el detalle, hay gobiernos que apenas han gastado el 37% a la fecha y algunos, menos. Es decir, ya no es cuánto se gasta, lo peor, es que no se gasta.
Por supuesto este es un ejercicio forzado, quizás exagerado, pero las cifras no mienten. Nos ayuda a traducir el valor del tiempo en función del dinero público, con lo cual, cada día, cada hora, cada minuto, vale oro.

Gastar más de 400 millones a diario, sumado a la pregunta de si se gasta en forma eficiente y honesta, ¿No es cierto que es inmoral cuando el país pierde minutos, horas y días viendo la intemperancia, la soberbia, la mediocridad de los políticos, y el dinero del país se va por el caño?
Cuando uno ve así las cosas, no duda en pensar que la política es una película de terror muy mala y excesivamente cara.