Cabeza de Vizcarra pende de un hilo

Ni portátil ni ‘trolls’ salvan a Vizcarra

Le exigen modificar adenda de aeropuerto de Chinchero y no descartan censura

La permanencia de Martin Vizcarra como ministro de Transportes pende de un hilo. La interpelación puso al descubierto una serie de nuevas irregularidades en el contrato y la adenda que entrega el proyecto del Aeropuerto Internacional de Chinchero, al consorcio Kuntur Wasi.

Vizcarra intentó despercudir la mancha de lobby al más alto nivel, asegurando que para la firma de este contrato, nunca se reunió con Ximena Zavala, hermana del primer ministro Fernando Zavala, gerente de Asuntos Corporativos de Andino Investment Holding, empresa que forma parte del consorcio Kuntur Wasi.

Sin embargo un documento que blandió Marisa Glave dejó mal parado a Zavala. Por la puerta del ministerio de Transportes sí cruzó hasta su interior Ximena Zavala. Y no precisamente para tramitar una licencia de conducir, sino para reunirse con Fiorella Giannina Molinelli Aristondo.

La funcionaria es señalada por la procuraduría, como la persona que firmó con el consorcio Kuntur Wasi la cuestionada adenda al contrato del 2014, que también se ha considerado que va en contra de los intereses del Estado.

“El señor Vizcarra ha dicho que no se ha reunido con la señora Zavala, pero la señora Molinelli sí”, aseguró Glave.

Subrayó que no fueron pocas veces, sino que el dialogo fue muy fluido. “Dos veces con la señora Zavala en agosto. Dos veces con la señora Zavala en octubre y dos veces con la señora Zavala en noviembre, cuando ya estaban evidentemente en gestión, y entiendo en discusión de esta agenda”, expresó la parlamentaria del Frente Amplio.

Víctor Andrés García Belaunde, de las filas de Acción Popular, mostró una serie de documentos que evidenciaban el consorcio es “insolvente”, incluso los US$40 millones como adelanto de obra, serviría para pagar una deuda de la empresa que nada tiene que ver con la obra.
“Es una empresa que ha tenido un embargo de la Sunat por 360,000 soles en noviembre pasado coactivo y solo cuenta con cuatro trabajadores”, expresó.

El proyecto de adenda de Chinchero generó una serie de cuestionamientos dado que el Estado asumiría el 80% del financiamiento del aeropuerto, y la empresa apenas el 20%, y a esar de ello, se le otorgan derecho para usufructuarla por 40 años.

“Chinchero sí, Choreo no! ¡Chinchoreo!”, expresó García Belaunde.

La bancada fujimorista sacó otro documento que reviste gravead. La Primera Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de funcionarios, el pasado mes de marzo, determina que la firma de la adenda al contrato tuvo como objetivo beneficiar intereses particulares.
“Queremos que Cusco tenga un nuevo aeropuerto pero sin favorecer a las empresas amigas del gobierno. Antes que sea censurado, lo mejor es que renuncie, señor ministro”, le propuso Daniel Salaverry.

Las observaciones al contrato fueron tantas, y tan graves, que Eloy Narváez, de APP, le hizo una promesa a Vizcarra. “Si lo meten preso yo lo voy a ir a visitar”, aseguró.
Casi lanzándole un salvavidas, el aprista Jorge del Castillo le planteó al ministro de Kuczynski, que “la posición del Apra es renegociar integralmente el contrato, a la luz del informe de la Contraloría para una respuesta patriótica, consensuada y bien hecha para llevar adelante una obra que Cusco reclama”.

A la luz de los cuestionamientos, para la oposición no hay más que dos salidas, o Vizcarra renegocia el contrato en mejores condiciones para el país, o renuncia al cargo. De no hacerse así, todo indica que se alimenta una censura.

Los representantes de la bancada oficialista, Carlos Bruce, Pedro Olaechea y Ana María Montenegro, defendieron la presentación de Vizcarra, asegurando que fue “lúcido, claro y transparente” en sus respuestas, e hicieron un deslinde respecto a la adenda del contrato de la megaobra.

De otro lado, congresistas de diversas bancadas cuestionaron que durante el debate en la interpelación, un grupo de personas provenientes del Cusco se congregaran cerca al Parlamento para expresar su respaldo a la gestión de Vizcarra.

Compartir