El peluquero de Cusco asesinó a cuchilladas a su primo, tras ello cercenó el cuerpo por no pagarle una deuda de S/. 600 nuevos soles.
Marcos Aranzábal Tello (60) fue enviado a la prisión preventiva de Cusco, luego de confesar su acuchillar, asesinar y descuartizar a su primo Emiliano Aranzábal Vargas (72). El cuerpo fue arrojado por distintas partes en toda la ciudad, lo que causó el terror y malestar entre los vecinos locales.
La evidencia encontrada consta de prendas con manchas en la casa que alquilaba, un cuchillo de cocina y una amoladora manchada en el interior de su local. Incluso, hay videos captando al peluquero de La Convención arrojando los restos de su víctima. Todo ello terminó por sentenciar al conocido “Ruso”.
La fiscal a cargo del caso, Fanny Quispe, considera que el crimen sucedió en el local de cortes de cabello de Marcos Aranzábal. En el lugar se encontró numerosos elementos relacionados con el asesinato.
¿Cómo sucedió el hecho?
La víctima, Emiliano Aranzábal, había llegado a la peluquería de su primo, la cual esta ubicada en la calle Hospital 750 del centro de Cusco. Aquí, luego de comer, se pusieron a tomar unas cervezas y en cierto momento, ambos empezaron a discutir por una deuda de 600 soles que hasta el momento no había sido pagada.
Este motivo habría sido la razón que precipitó al peluquero a ir por un cuchillo de cocina y atacar a su víctima cuando se encontraba sentada en una silla de su local. Tras ello, la fiscal detalló que Marcos Aranzábal atacó con furia a su primo, a quien una vez sin vida, lo desvistió y cortó en ocho pedazos.
“Me volví como un animal”
Durante la audiencia del último lunes, la juez del Segundo Juzgado Penal de Investigación Preparatoria de Vacaciones de Cusco, Zulay Sánchez, aceptó los nueve meses de prisión preventiva solicitados por el Ministerio Público, añadiendo que el detenido trató de ocultar su crimen y entorpecer las investigaciones en todo momento.
Incluso, el acusado Marcos Aranzábal ya presentaba una condena anterior y purga en prisión por otro homicidio. Él ya había confesado su delito, mencionando sentirse completamente arrepentido pidiendo perdón a los familiares de su víctima. “Me volví como un animal”, fueron sus palabras apuntando a no saber lo que le pasó en ese momento.