Aunque la respuesta sea corta y contundente, merece abordar elementos que han configurado la situación que se vivió hasta el fatal 7 de octubre de 2023 y el tiempo que ha transcurrido hasta hoy.
Antijudaísmo
Esta idea es bastante antigua y se prolonga hasta los inicios del Cristianismo y la Diáspora judía, es decir, la dispersión de muchos judíos por el imperio romano (siglo IV). A pesar de ello, comunidades de judíos continuaron en el territorio del antiguo reino de Israel ocupado por Roma. Recordemos que el Judaísmo es una religión, la primera que existe de las tres religiones monoteístas de este mundo.
El odio y la incomprensión hacia los judíos se fundamenta en creencias religiosas excluyentes en muchos casos y que han servido de excusa para persecuciones y crímenes de todo tipo a partir de esos hechos. Igualmente, se añadieron la codicia por la propiedad y bienes de las comunidades judías en Occidente, desarrollándose teorías alimentadas por nacionalismos y revanchismos afiebrados.
Dos hechos marcaron el camino a la fundación de Israel desde 1894: El caso del capitán Alfred Dreyfus, militar francés de fe judía, acusado falsamente de traición, y el Holocausto ejecutado por los nazis contra 6 millones de judíos en Europa durante la II Guerra Mundial. Pasaron solo 54 años entre el primer acontecimiento y el establecimiento del moderno estado de Israel.
Fundamentalismo y terrorismo
El fundamentalismo es la combinación de la religión con la política, que se ha convertido en Estado en algunas zonas de Oriente Medio. En algunos casos, como el del extremismo palestino, se ha agregado la vieja raigambre de odio a los judíos, rechazando la existencia de Israel y buscando el exterminio de su pueblo. Eso es lo que postulan organizaciones terroristas como Hamas, la Yijad, Hezbollah y el grupo que gobierna Irán. Eso no va a cambiar.
El terrorismo de estos grupos ciertamente es una forma madurada de extremismo que se alimenta del odio y la incapacidad de ser naciones viables en concierto de paz y amistad con los demás pueblos. Quienes viven del y para el terrorismo no ven sino la destrucción de quienes no piensan o creen como ellos, lo que a la vez los lleva a una inexorable perdición. En la Franja de Gaza, desde el año 2006 que Hamás gana las elecciones y expulsada Al Fatah al año siguiente, ha sometido a la población a sus propósitos, usando todo recurso, sitio y habitantes para escudar sus incesantes ataques en contra de la población israelí.
Las víctimas y secuestrados del 07.10.23 son la muestra de la monstruosidad e inhumanidad de Hamás, y la pregunta hecha al inicio de estas líneas es definitiva: Israel no puede coexistir con Hamás, y este y otros grupos terroristas deben desaparecer, porque también son una amenaza a la civilización occidental. Son ellos o la Humanidad. La Paz o la oscuridad. No hay opción. Como siempre ha sido, Israel prevalecerá. Dios bendiga a Israel.