Por: Rosmery Tapara Yana
¿Has subido alguna vez a un globo aerostático? Quizás te sorprenda su funcionamiento. Con este pequeño experimento no podremos dar la vuelta al mundo como Willy Fog, pero al menos entenderemos cómo la humanidad surcó por primera vez los cielos. Su elaboración es muy sencilla y práctica: Lo único que debes conseguir es una bolsa de plástico o de papel “china” y montar una cruceta de cartón ligero pero consistente en la abertura de la misma.
A esta cruceta la unimos un hilo o alambre asegurándonos que las puntas estén bien ajustadas en los extremos de la bolsa.
A continuación cogemos papel higiénico, lo hacemos una bola y lo ponemos en el centro del alambre suelto, doblando la punta para que quede bien sujeto. n Acto seguido, moja el papel con alcohol de 96º (la cantidad no debe ser escasa pero tampoco debe gotear). Ahora solo queda prender el papel con un mechero asegurándonos de que la bolsa está bien abierta y no se quema.
*El experimento debe realizarse en un lugar sin árboles cercanos, ya que el globo puede descender y provocar un incendio.