26 de marzo de 2026

|

Lima: Cargando...

Acho 2025: La nueva puerta grande fue estrenada por Colombo

Acho 2025

Por: Magaly Zapata

Al cierre de la segunda de abono de la Feria del Señor de los Milagros que transitaba ayer su 1º de 3 fines de semana me vi desandando el patio de cuadrillas, del callejón al patio de Sol, inédito en nocturnidad, para esperar la salida a hombros de Jesús Enrique Colombo.

Verlo pasar aupado y oir retumbar el ¡torero torero! del gentío que lo esperaba y ver la nueva y hermosa puerta grande abrirse por primera vez para para que un torero la cruce se sintió como ser parte de la historia de nuestra querida catedral del toreo de América.  

Colombo supo conjuntar su entrega con aplomo esta vez y construir dos faenas importantes coronadas con sendas estocadas.  Fue el único que tocó pelo, y aunque 1 y 1 no hacen justicia -en su primero debieron ser dos, sólo la espada valía 1, y vuelta al toro de San Pedro que lo merecía- pudo cumplir el sueño atesorado desde niño, cuando toreaba con El Andi por los ruedos del Perú, salir a hombros de Acho.  

Lee también:

Extorsionador usaba dron para seguir a comerciantes

Confirmó alternativa el burgalés Morenito de Aranda que pudo irse a hombros, de funcionar la tizona hasta 3 orejas se hubiera llevado en el esportón. 

Una pena pues  nos hizo disfrutar de ese toreo caro, de gusto, naturalidad, torería, con ritmo y compás, ese que llena el escenario con aromas de toreo caro.  Alfonso de Lima no tuvo su tarde, no conectó su empeño con el público y lo vimos salir contrariado.  

El encierro de los hierros de la casa del ganadero Orlando Sánchez, San Pedro y Salamanca, estuvo a la altura de la expectativa de un público ávido de ver toreo bueno, bien presentados y entregados, con nobleza y buena condición para el toreo.  

La tarde empezó con algunos pitos por la demora en el paseíllo. Colombo vino retrasado por el tráfico de Lima.  Quizás hubo más de 7 mil almas en los tendidos que dieron el marco especial a esta tarde que quedará señalada en la historia de Acho. Ver los tendidos casi llenos bajo la hermosa corona de arcos, antiguos maderos que le dan un perfil singular al tiesto de arena, sentirlos rugir en oles viscerales que remecen sus machones es gloria bendita. La tradición sigue viva en su más pura esencia.  

El día anterior, sábado 18 de octubre, se inició la feria con una novillada que no terminó de estar a la altura de la expectativa.  Se saldó sin trofeos aunque pudo caer alguno en el 3º y quizás otro del 1º de redondear faenas.  

El peor lote se lo llevó Joaquín Caro, aunque resolutivo se topó con un muro, uno se escupía de la muleta cuando intenta torearlo se iba a tablas saliendo contrario, así imposible. El otro, al sentirse obligado en muleta desarrolló sentido y buscó el cuerpo.  

El colombiano Felipe Negret tuvo el de mejor condición en el primero, se movió y se dejó pero la obra no remontó. Con el otro, que en muleta se apagó pronto y salía desentendido sin clase no hubo historia.  En alza quedó Josuel Mallqui, nuevo en plaza, en los dos se fue a toriles, mostró actitud y ganas más que oficio, pudo tocar pelo. Dejó grata impresión entre aficionados. 

Scroll al inicio