Ocho escolares fueron registrados en un restaurante de San Borja aproximadamente una hora después del incidente denunciado en un bus.
Ocho estudiantes del Liceo Naval Almirante Guise fueron captados en un chifa de San Borja poco después de la presunta agresión sexual denunciada por uno de sus compañeros dentro de un bus escolar. Las imágenes, difundidas por el programa Panorama y recogidas por Infobae, muestran a los adolescentes todavía con sus uniformes deportivos, conversando, riendo y consumiendo alimentos y bebidas en el establecimiento.
De acuerdo con el reporte, el registro corresponde al martes 15 de septiembre, día en que ocurrió el incidente durante el retorno de un grupo de estudiantes que había participado en una competencia deportiva. Los escolares ingresaron al restaurante aproximadamente a las 5:18 de la tarde y permanecieron allí durante más de una hora. La secuencia audiovisual muestra a varios de ellos reunidos alrededor de una mesa, mientras algunos consumían alimentos y otros permanecían utilizando sus teléfonos celulares.
La difusión de estas imágenes se produce mientras la Fiscalía de Familia continúa con las diligencias para determinar qué ocurrió dentro del vehículo y establecer la participación individual de los adolescentes comprendidos en la investigación. Los testimonios recogidos hasta el momento presentarían contradicciones: algunos estudiantes habrían reconocido haber visto afectado a su compañero después del incidente, pero negaron haber participado directamente en la presunta agresión.
El caso involucra a un estudiante de 16 años y a alumnos de quinto de secundaria. La Fiscalía dispuso diversas diligencias, entre ellas la toma de declaraciones de los investigados y la declaración de la presunta víctima mediante cámara Gesell. También se busca determinar qué ocurrió durante el traslado y cuál fue la actuación de los adultos responsables de supervisar a los escolares durante el viaje.
La investigación también ha puesto bajo revisión posibles antecedentes de violencia escolar. En el reportaje difundido se presentaron testimonios y documentos relacionados con presuntos episodios anteriores de bullying y hostigamiento dentro del plantel. Estas referencias, sin embargo, deberán ser verificadas por las autoridades y no determinan por sí mismas responsabilidad en el hecho actualmente investigado.
En paralelo, seis adolescentes fueron trasladados al Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como ‘Maranguita’, luego de que el Poder Judicial evaluara el pedido fiscal de internamiento preventivo. La medida se mantiene mientras avanzan las investigaciones y no constituye una declaración de culpabilidad.
Las autoridades también deberán esclarecer la actuación de los adultos que viajaban en el bus. Según la información difundida, en la unidad se encontraban el conductor y representantes del colegio, por lo que la Fiscalía deberá determinar si advirtieron lo ocurrido y cuáles fueron las medidas adoptadas durante el trayecto.
Mientras continúan las diligencias, la identificación de los menores se mantiene bajo reserva. La investigación deberá establecer las circunstancias del hecho, la participación que habría tenido cada adolescente y, de corresponder, las responsabilidades que determine el sistema de justicia juvenil.




