Ponen al descubierto la hipocrecía política de candidato izquierdista
La reciente revisión de los planes de gobierno ha dejado al descubierto una de las contradicciones más severas de la presente campaña electoral. Alfonso López Chau, candidato de Ahora Nación que se abandera bajo una retórica de izquierda y defensa del «pueblo», ha presentado un plan que, bajo un barniz de formalización, escondería una estructura diseñada para favorecer los intereses de la gran minería.
FALSO DEFENSOR
Mientras López Chau recorre el país asegurando que protegerá al pequeño minero y a los que están en proceso de formalización, su plan de gobierno propone un «sinceramiento» de las plantas de beneficio (procesadoras) que ha encendido las alarmas de expertos ambientales como César Ipenza. Ipenza advierte que muchas de estas plantas, que legalmente figuran como pequeña minería, son en realidad mediana o gran minería disfrazada.
La contradicción es flagrante: un candidato que se dice de izquierda propone un marco legal para que procesadoras que mueven capitales industriales —y que actualmente exportan más oro que la gran minería formal— logren un «sinceramiento» que les permita seguir operando con las ventajas y menores controles fiscales de la pequeña escala.
HIPOCRESÍA POLÍTICA
El análisis periodístico de esta propuesta revela un juego de espejos. Según datos del Instituto Peruano de Economía (IPE) citados por Ipenza, de los 10 mayores exportadores de oro en el Perú, siete son formalmente «pequeños».
“Entonces, ¿cómo es posible que la pequeña minería esté exportando más oro que la gran minería?”, se pregunta Ipenza.
López Chau predica la justicia social, pero su plan técnico apunta a validar la operación de estas plantas procesadoras industriales.
Al proponer este sinceramiento, se estaría dando un «cheque en blanco» a grandes capitales que hoy evaden estándares ambientales estrictos bajo la fachada de pequeños productores.
Esta postura es calificada como hipocresía política, ya que utiliza el sentimiento de lucha popular para implementar medidas que, en la práctica, limpian el camino logístico de los grandes exportadores de oro.
«DISFRAZ» LEGAL
Para el electorado, la advertencia es clara: detrás de la imagen de académico y líder de izquierda, el plan de Ahora Nación contiene una arquitectura técnica que beneficia a quienes ya ostentan el poder económico en el sector extractivo.
El «sinceramiento» de López Chau no parece ser una herramienta de justicia para el minero de a pie, sino una legalización encubierta para la gran minería que prefiere seguir «disfrazada» de pequeña para eludir responsabilidades mayores.



