Crisis sanitaria y educativa golpea a Mariscal Ramón Castilla.
La anemia y las deficiencias educativas en Loreto empeoran la situación de los niños en Mariscal Ramón Castilla. En 2024, más de 10 mil niños menores de tres años fueron diagnosticados con anemia, de los cuales 737 provienen de esta provincia amazónica. La falta de hierro debido a una mala alimentación y la pobreza son las principales causas, y la situación se ve agravada por la ausencia de nutricionistas en la zona.
En Mariscal Ramón Castilla, donde viven más de 73 mil personas, no hay nutricionistas contratados por el Estado, lo que ha dejado a solo el 26,5% de los menores que necesitan tratamiento atendidos, principalmente por enfermeras. Sin un tratamiento adecuado, la anemia puede afectar gravemente el desarrollo físico y cognitivo de los niños.
La crisis también se extiende al sistema educativo. Más del 90% de las escuelas no tienen acceso a servicios básicos como agua, luz y desagüe. Además, más del 50% de los docentes no tiene título profesional. De las 1,200 plazas docentes en la provincia, solo 240 están ocupadas por maestros titulados y nombrados. La falta de personal calificado ha llevado a un bajo rendimiento académico, con solo el 10% de los estudiantes de cuarto grado alcanzando niveles satisfactorios en matemáticas y comprensión lectora.
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Las dificultades geográficas de la zona, que solo es accesible por vía aérea o fluvial, complican aún más la llegada de recursos y personal del Estado. La pobreza y la falta de servicios básicos contribuyen a que enfermedades como la desnutrición y las diarreicas sean más prevalentes.
La ONG World Vision ha destacado que más del 55% de los niños menores de tres años en Santa Rosa de Yavarí, una zona en la triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia, sufren de anemia. Además, casi una cuarta parte de los niños menores de cinco años padecen desnutrición crónica.
Para abordar esta crisis, la ONG implementará un programa en la zona, buscando mejorar las condiciones de vida de los niños. Sin embargo, las autoridades locales insisten en que es urgente aumentar la inversión pública para mejorar la calidad de vida y la educación en la región.




