26 de marzo de 2026

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Ángel Delgado: «El Papa tuvo una gran vinculación con Perú»

Pablo Carranza

 

– ¿Qué le suscita la muerte del Papa Francisco?

Evidentemente se trata de un personaje de talla mundial. El Papa en la historia de los pueblos de Occidente ha tenido una importancia fundamental, inclusive, más allá del factor religioso, como jefe de la Iglesia Católica. El Papa es un personaje de talla mundial que influye en los acontecimientos y su voz, su mensaje siempre es esperado. Muchas veces los papas han intercedido en graves conflictos terrenales, porque además de ser, desde el punto de vista religioso, el intermediario de Dios en la tierra, en la tierra él cumple una función sustantiva en pro de la paz, en pro de la defensa de los derechos fundamentales, de la libertad, como ha sucedido en otras oportunidades. Hay que recordar la labor que han tenido algunos papas durante la guerra, donde inclusive ayudaron a conservar a gente que eran perseguidos por las fuerzas de ocupación en otros contextos, y en este caso concreto yo creo que el Papa Francisco ha cumplido una labor pastoral muy encomiable y por lo tanto su pérdida es algo muy sentido para todos los pueblos, especialmente de América Latina, que están inmersos en la fe cristiana. Entonces, un papa latinoamericano, papa argentino, papa de este continente, del nuevo mundo, ha sido y fue motivo de orgullo para toda esta parte del mundo, para esta región y por lo tanto su deceso es, nos causa un profundo pesar. En fin, todos tenemos que dejar la vida en algún momento, pero lo importante es que Jorge Mario Bergoglio ha cumplido una misión importante, y creo más allá de las críticas y de las opiniones que siempre puede haber y que son propias de la naturaleza del ser humano, su labor ha sido positiva. Ha intentado lidiar en un mundo difícil y le ha dado a la iglesia ese sitial de ser árbitro de las grandes decisiones que hay en el mundo.

 

– ¿Qué tipo de relación tenía Perú con él?

Él al ser un papa latinoamericano tuvo una enorme vinculación con esta tierra, y eso lo demostró cuando estuvo de visita en nuestra patria. Él se conmovió del fervor que tenían las distintas provincias de Perú porque hizo una visita que no se concentró en la capital, sino que lo hizo en distintos lugares y quedó sorprendido por la religiosidad, la mística de nuestro pueblo que se expresaba en la proliferación de iglesias, y sobre todo el culto a los santos, que era algo que le llevaba a sorpresa. Eso en relación a otros países de la región, como Chile, donde esa religiosidad, por ejemplo, no tiene ese mismo fervor, entusiasmo, y es mucho más reducida.

 

– Se habla de un perfil político de Jorge Mario Bergoglio, ¿que nos pueda decir de ello?

Esos son elementos contingentes que yo creo que hay que tomar en cuenta, por eso hubo algunas críticas. Uno puede discrepar con el papa en algunas medidas concretas, pero creo que eso en absoluto no nubla su pastoral, su imagen, su trayectoria, y la olla que deja en el papado y en la historia de la iglesia. Entonces, creo que ninguno de los defectos que pudo haber tenido, como ser humano, llega a obnubilar o cerrar el peso del magisterio de Francisco al frente de la Iglesia Católica en una etapa crucial de la humanidad como la que estamos viviendo en estos momentos.

 

– ¿Por qué cree que nunca pudo abogar por el pueblo venezolano que sufre la tiranía del Chavismo?

El problema venezolano es un tema político de primera importancia. Los venezolanos deben estar saturados de buenas intenciones que tienen justamente los jefes de estado de los países que cada cierto tiempo reclaman que ahí no hay condiciones democráticas y que se vive un autoritarismo feroz y persecución. Y, sin embargo, el poder político que sí tiene las herramientas para poder cambiar las cosas, no ha podido hacerlo. Incluso el año pasado, luego de un tremendo fraude que cometió Nicolás Maduro burlando claramente la voluntad del pueblo venezolano. Entonces, pedirle al Papa que no tiene esas herramientas, que solamente cuenta con el poder espiritual, la palabra  y el convencimiento, para un dictador, evidentemente, no tiene efectos políticos. Pero bueno, es indudable que al Papa le ha preocupado la situación venezolana, probablemente habrá dicho que ha orado mucho por los millones de personas abatidas, desabastecidas y golpeadas, pero más allá de la oración, más allá del gesto y del mensaje pedirle al Papa que no tiene esas herramientas, evidentemente, encabece un ejército de liberación, es algo que está fuera de sus posibilidades objetivas. Ya no estamos como en tiempos en los cuales los papas como Urbano II que en 1095 condujo una cruzada para liberar en ese caso Jerusalén. Esa esa posibilidad quedó en la historia. Es un pasado remoto, y hoy día los papas son un poder, sí, importante, pero un poder espiritual, un poder carismático, que convence, un poder moral, pero que políticamente hablando no tiene mayor eficacia si es que a quien le dirige el mensaje no tiene conciencia, no tiene interés en asumir y corregir las cosas que se le están imputando.

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