Acciones inmediatas en zonas vulnerables permiten reducir riesgos ante crecidas durante la temporada de lluvias, mientras se avanza en la continuidad de los proyectos de defensas ribereñas en ambas cuencas.
Frente al incremento del caudal de los ríos durante la temporada de lluvias, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) viene ejecutando intervenciones en puntos críticos de los ríos Cañete y Huaura, con el objetivo de proteger a la población, salvaguardar áreas agrícolas y garantizar la continuidad de los proyectos de defensas ribereñas en ambas cuencas.
Estas acciones contemplan el despliegue de maquinaria especializada, así como trabajos de enrocado y reforzamiento de estructuras en zonas vulnerables, priorizando aquellos sectores con mayor riesgo de inundación. De esta manera, se busca evitar afectaciones a viviendas, cultivos y vías de comunicación, reduciendo el impacto de posibles emergencias.
En el caso del río Huaura, las intervenciones se desarrollan en el marco de una estrategia de continuidad técnica del proyecto, lo que permite mantener la protección del valle mientras se avanza en los procesos necesarios para retomar la ejecución integral de las obras. Este proyecto, que abarca las cuencas baja, media y alta, registra un avance general de 53.73%, con tramos ya culminados y otros en etapa avanzada que vienen reduciendo el riesgo de inundaciones.
Entre los principales avances, el Paquete 1 se encuentra culminado al 100%, mientras que los Paquetes 2 y 3 superan el 96% de ejecución. Asimismo, en la cuenca alta, el Paquete 5 presenta avances en la construcción de diques de protección, beneficiando directamente a más de 43 mil habitantes del valle.
Por su parte, en el río Cañete, la ANIN ha definido una estrategia de intervención en dos frentes; el primero contempla la ejecución de acciones inmediatas en puntos críticos del río y quebradas asociadas, con el objetivo de reducir riesgos durante la actual temporada de lluvias. Estas intervenciones se ejecutan mediante un procedimiento de emergencia que permitirá contar con maquinaria e insumos necesarios para actuar de manera oportuna.
El segundo frente comprende el cierre contractual y técnico del proyecto, así como la elaboración del expediente de saldo de obra, que permitirá retomar la ejecución de las defensas ribereñas, actualmente con un avance aproximado del 55%.
Como parte de este proceso, la ANIN mantiene una coordinación permanente con autoridades locales, Defensa Civil y organizaciones de usuarios, lo que permite monitorear el comportamiento del caudal y adoptar medidas preventivas de manera oportuna.
De esta manera, la ANIN reafirma su compromiso de ejecutar acciones inmediatas frente a emergencias, sin perder de vista la continuidad de los proyectos estructurales que permitirán reducir de manera sostenida el riesgo de desastres, protegiendo a miles de familias y fortaleciendo la resiliencia de los territorios.




