Una ceremonia que exaltó vocación y destino
Por: Ricardo Sánchez Serra
El 9 de julio, el auditorio de la Academia Diplomática del Perú se convirtió en un recinto solemne donde se presentó el libro La Arquitectura de la Política Exterior Peruana, obra del embajador Jorge Castañeda Méndez.
La velada reunió a excancilleres, exviceministros y distinguidos invitados especiales, en un acto que trascendió lo editorial para convertirse en una afirmación histórica de la diplomacia peruana.
La atmósfera fue de recogimiento y orgullo institucional. La embajadora Silvia Alfaro, directora de la Academia Diplomática del Perú, dio la bienvenida con palabras que resaltaron la importancia de la formación y la memoria diplomática como pilares de la política exterior.
A continuación, el embajador Elard Escala, presidente de la Asociación de Funcionarios del Servicio Diplomático del Perú, subrayó el valor de la obra como testimonio de coherencia y articulación, y como guía para las nuevas generaciones. “Cada página es una piedra angular en la arquitectura de nuestra política exterior”, afirmó, evocando la metáfora que da título al libro.
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La embajadora Luzmila Zanabria Ishikawa tomó la palabra después, con un discurso vibrante que recordó que la política exterior es instrumento vital para el desarrollo nacional y que requiere previsibilidad financiera y formación constante de sus cuadros. Sus palabras fueron recibidas como un llamado a la modernización y al compromiso con el futuro.
Finalmente, el excanciller, el embajador Gonzalo Gutiérrez Reinel, secretario general de la Comunidad Andina, destacó que la diplomacia peruana, pese a su carácter reservado, no debe perder el caudal de experiencia de sus funcionarios. Señaló que el país no puede privarse de las lecciones recogidas en diversas latitudes y que la obra de Castañeda es ejemplo de cómo esa memoria se transforma en aporte público.
REFLEXIONES
La ceremonia se convirtió en un espacio de reflexión sobre los grandes ejes de la diplomacia nacional: la necesidad de modernizar el servicio diplomático con cuadros especializados y adaptables; la acción comercial exterior como motor de desarrollo económico; la atención prioritaria a las zonas de frontera como espacios vitales de integración y cohesión territorial; la participación activa en organismos internacionales para defender principios de soberanía y cooperación; la urgencia de dotar de previsibilidad financiera a la gestión exterior; y la reivindicación de la memoria diplomática como patrimonio nacional que no debe perderse.
El protagonista de la velada, el embajador Jorge Castañeda Méndez, nacido en Lima en 1949, es un diplomático de carrera con casi 50 años de servicio. Representó al Perú en Polonia, Canadá, Tailandia, Vietnam, Camboya, Laos, Filipinas y, más recientemente, en la India, donde fortaleció las relaciones bilaterales en un período decisivo de crecimiento.
En la Cancillería ocupó cargos de alta dirección, como director general de Estudios y Estrategias de Política Exterior, director de Integración y director de Medio Ambiente. Su labor fue reconocida con condecoraciones de Polonia y del Estado peruano. Académico y escritor, ha publicado obras sobre las relaciones del Perú con Tailandia e India, y ahora entrega La Arquitectura de la Política Exterior Peruana, síntesis de su experiencia y reflexión sobre el futuro de nuestra diplomacia.
Cuando el autor tomó la palabra, el silencio fue absoluto. Con voz pausada y firme, recordó que la política exterior es “arquitectura de largo aliento”, donde cada decisión se convierte en piedra angular de la soberanía y la justicia internacional. Sus palabras resonaron como legado y fueron recibidas con respeto y emoción por un público que reconoció en él a un constructor de ideas y a un guardián de la tradición diplomática.
La ceremonia concluyó con un aplauso prolongado, más que a un libro, a una vida dedicada al servicio del país y a la defensa de su voz en el concierto de las naciones. La noche en la Academia Diplomática no fue solo una presentación editorial: fue un acto de afirmación solemne, un canto a la memoria y al destino de la diplomacia peruana.




