Sicario ingresó fingiendo ser un cliente en Ate
Una joven de 27 años, identificada como Priscilla Sangama, fue asesinada a balazos por un sicario que ingresó fingiendo ser un cliente a la escuela de manejo donde trabajaba, ubicada en la avenida Vistalegre, en el distrito de Ate.
El violento crimen, que ocurrió alrededor de las 5:00 p.m., quedó registrado por las cámaras de seguridad del negocio. La Policía Nacional del Perú (PNP) ya inició las investigaciones para determinar el móvil del ataque, el cual se suma a una preocupante racha de homicidios contra mujeres en la capital.
Según las imágenes de las cámaras de vigilancia y el testimonio de los testigos, el delincuente entró al establecimiento con total serenidad. Caminó directamente hacia la oficina de la víctima, la ubicó y, sin mediar palabra, abrió fuego contra ella.
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“Justo ese día nos pusimos a hablar porque tenía mucho sueño. Al rato le digo: ‘Ya señorita me retiro, tengo que hacer limpieza’. Habrá pasado una hora y ahí fue que pasó el tema. Cuando salí, la chica ya estaba tirada”, relató a Panamericana una testigo que conversó con Sangama minutos antes del ataque. Tras perpetrar el crimen, el asesino huyó del lugar con rumbo desconocido.
En el lugar de los hechos, los peritos de criminalística hallaron cinco casquillos de bala que serán fundamentales para los análisis balísticos. Aunque los vecinos y compañeros de trabajo intentaron auxiliar a Priscilla de inmediato, la gravedad de los impactos en zonas vitales provocó su deceso instantáneo.
La joven se dedicaba exclusivamente a sus labores administrativas y de atención en la escuela de manejo. “Ella mayormente trabajaba en la computadora”, detalló una de las personas del entorno laboral, quien agregó que los dueños del local no se encontraban en el establecimiento al momento del tiroteo. De manera preliminar, los propietarios indicaron a las autoridades que no habían recibido amenazas previas ni eran víctimas de extorsión o el cobro de cupos.



