La protesta exige ampliar el proceso de formalización minera; el sur del país ya sufre los impactos logísticos y económicos.
La región sur del país atraviesa una crisis por el bloqueo de carreteras encabezado por mineros informales. Ellos exigen la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Las protestas, que iniciaron el domingo, se intensifican especialmente en la región Arequipa, donde el tránsito está completamente paralizado en el kilómetro 782 de la Panamericana Sur. En ese punto, se ha formado una fila de vehículos que se extiende por más de 25 kilómetros.
La situación ha puesto en alerta a la región arequipeña ante un posible desabastecimiento de alimentos y productos esenciales. En zonas como Ocoña (provincia de Camaná) y Chala (Caravelí), los bloqueos han impedido el ingreso de camiones con alimentos, gas y mercancía. Esto ha obligado a transportistas a buscar rutas alternas, que son más largas, riesgosas y no aptas para vehículos pesados. Como consecuencia, los productos perecederos se están perdiendo y los precios han comenzado a subir en los mercados locales.
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En el terminal de abastos de Río Seco, suelen ingresar unas 12 mil toneladas de frutas al día. Sin embargo, en los últimos días solo han llegado mil. Esta reducción ha provocado escasez y un alza de precios en varios mercados locales. La Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) advirtió que el abastecimiento de gas también está en riesgo. Los camiones cisterna no pueden ingresar por los tramos bloqueados en el sur. Aunque hay rutas alternas, estas no están preparadas para el tránsito de unidades pesadas, lo que complica aún más la logística.
Además, en el distrito de Ocoña se ha reducido el suministro de agua potable a solo unas horas por día, debido al incremento de personas varadas en la zona que requieren servicios básicos.
La protesta se radicalizó luego de que la Comisión de Energía y Minas del Congreso rechazara el predictamen de la Ley MAPE, una norma que buscaba facilitar la formalización de la pequeña minería. Tras esta decisión, varias asociaciones mineras rompieron su tregua y anunciaron nuevas acciones de fuerza.




