Estado de emergencia no frena la criminalidad y asesinatos se incrementan
En un trágico incidente que refleja la creciente inseguridad en Lima, un bodeguero de 71 años fue asesinado a balazos dentro de su negocio en el distrito de Carabayllo. El crimen ocurrió en la avenida Condorcanqui, donde Pastor Enrique Carrión Ramos atendía su bodega junto a su esposa. Según testigos, un sicario llegó en motocicleta, ingresó al establecimiento y, sin mediar palabra, disparó tres veces contra el comerciante, quien falleció en el acto.
Este homicidio se produjo en pleno estado de emergencia decretado por el Gobierno en Lima y Callao, medida que busca frenar la ola de violencia que azota la capital peruana. A pesar de la presencia de militares en las calles, los vecinos expresaron su indignación y temor, denunciando la falta de seguridad efectiva en la zona.
La inseguridad en Lima ha ido en aumento en los últimos meses. Según datos de Prosegur Alarms, al cierre del tercer trimestre de 2024, la actividad delictiva presentó un incremento del 18,2% a nivel nacional, concentrándose el 73,3% de las incidencias en regiones como Lima, Piura, La Libertad, Lambayeque, Ica, Arequipa y Cusco. Entre los delitos más comunes se encuentran robos y hurtos agravados (72,1%), extorsiones (13,2%), homicidios (4,1%) y secuestros (0,5%).
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Este panorama de violencia se ha visto agravado por recientes hechos de alto impacto, como el asesinato del cantante de cumbia Paul Flores, vocalista de Armonía 10, quien fue atacado por sicarios en Lima. La agrupación había estado sufriendo extorsiones durante meses y ya había sobrevivido a un atentado en diciembre anterior.
En respuesta a esta crisis, el gobierno peruano ha desplegado alrededor de 1.000 soldados en Lima y Callao para apoyar a la policía en labores de seguridad, permitiendo arrestos sin órdenes judiciales durante 30 días. Esta medida busca contener la escalada de violencia y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
Sin embargo, la percepción de inseguridad persiste entre los limeños, quienes exigen acciones más efectivas y coordinadas para combatir la delincuencia que afecta a diversos sectores de la sociedad.




