El joven ingeniero peruano ganó ambas categorías y llevará al Perú a la final mundial en Milán
Ricardo Sánchez Serra
La competencia se disputó en dos categorías emblemáticas: panetón tradicional y panetón de chocolate, símbolos de excelencia y tradición que pusieron a prueba el talento peruano. La Universidad San Ignacio de Loyola fue escenario de una jornada histórica: la Coppa del Mondo del Panettone – Selección Perú 2026. Entre himnos solemnes, discursos institucionales y ovaciones, se vivió un momento que trascendió lo gastronómico para convertirse en símbolo cultural y orgullo nacional.
La ceremonia se abrió con los himnos de Perú e Italia. Elisa Polsinelli, representante de la Embajada italiana, transmitió el saludo del embajador Massimiliano Mazzanti y recordó que la cocina italiana fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Subrayó que el panetón es excelencia, innovación y tradición compartida con el mundo.
El maestro Giuseppe Piffaretti, creador del certamen, agradeció a las instituciones peruanas y resaltó la importancia de este puente cultural: “Este proyecto pone en relación diversas realidades para crear un sistema de colaboración en torno a un dulce único en el mundo.”
El triunfo inesperado
La tensión se transformó en júbilo cuando se anunciaron los resultados:
Panetón de chocolate: Yamil Orué – 1169 puntos; Giorgio Priori – 1303 puntos; Carlo Strobbe Premrl – 1519 puntos.
Panetón tradicional: Ángelo Sánchez – 1178 puntos; Giorgio Priori – 1211 puntos; Carlo Strobbe Premrl – 1264 puntos.
Carlo Strobbe Premrl, de 31 años, conquistó ambas categorías. No es un pastelero famoso, sino un ingeniero industrial que convirtió su afición en hazaña. Por reglamento, representará al Perú en Milán en la categoría de panetón de chocolate -porque él así lo prefirió-, mientras que Giorgio Priori lo hará en la tradicional.
Las palabras de Carlo Strobbe Premrl
Strobbe destacó que: “Yo soy ingeniero industrial. Empecé con panes de masa madre, luego con pizza napolitana y finalmente con el panetón. Tengo un problema con la perfección: controlar tiempos, parámetros y temperaturas me apasiona. Estos dos meses dejé mi trabajo y me dediqué al 100% al panetón. Pensé que estaba ya en Milán, así de exigente fue mi preparación.”
“En Milán es una piscina de cocodrilos. Allá los mejores del mundo compiten y las diferencias son mínimas. Hay que cuidar hasta el más mínimo detalle. Representar al Perú es un honor inmenso”, mencionó con emoción.
Finalmente, concluyó con gratitud: “Mi familia, mis amigos y hasta mis trabajadores probaron mis panetones. Era tanto lo que producía que todos tenían que degustar y opinar. Fue mi manera de agradecerles y de compartir este sueño.”
El significado del triunfo
La Coppa del Mondo del Panettone es uno de los concursos de pastelería más prestigiosos del planeta y para Perú este triunfo significa orgullo nacional porque un ingeniero peruano demuestra que la pasión y la disciplina pueden superar cualquier frontera, puente cultural porque Italia y Perú se unen en torno a un símbolo gastronómico universal e inspiración porque estudiantes y emprendedores ven que un hobby puede transformarse en hazaña mundial.
La jornada concluyó con un brindis de honor y una danza típica del Perú, recordando que la cultura nacional siempre acompaña los logros internacionales.
Carlo Strobbe Premrl y Giorgio Priori llevarán el nombre del Perú a Milán en noviembre de 2026. El mensaje es claro: el Perú no solo compite, sino que brilla en el escenario mundial.
El triunfo de Carlo Strobbe Premrl no es solo gastronómico, sino humano y universal. Su disciplina, su obsesión por la perfección y su sacrificio de abandonar el trabajo para entregarse al panetón son la prueba de que la perseverancia abre caminos imposibles. Como dijo Thomas Edison: ‘Nuestra mayor debilidad radica en renunciar. La forma más segura de tener éxito es intentarlo una vez más.’ Strobbe lo intentó una vez más, y hoy el Perú brilla en el escenario mundial.



