El senador pidió eficiencia, seguridad y un estado moderno
En el debate del Proyecto de Ley de Presupuesto del Sector Público para el año fiscal 2027, el senador Carlos Caballero formuló una intervención centrada en una idea fundamental: el verdadero desafío del Estado no es únicamente cuánto gasta, sino la capacidad de convertir los recursos públicos en bienestar, seguridad y oportunidades para todos los peruanos.
Al iniciar su exposición, Caballero recordó que el presupuesto para el próximo año asciende a S/ 266 mil 506 millones, cifra superior en 3.5 % al presupuesto inicial del presente ejercicio. Sin embargo, advirtió que el incremento de recursos solo tendrá sentido si se traduce en resultados concretos para la ciudadanía.
El legislador señaló que el país enfrenta amenazas cada vez más complejas, como la inseguridad ciudadana, el crimen organizado transnacional y los riesgos asociados al Fenómeno El Niño, situaciones que exigen un Estado eficiente, con capacidad de prevención y respuesta.
En ese contexto, expresó su preocupación por la baja ejecución del gasto público. Recordó que, hasta la fecha, apenas se ha ejecutado el 52.2 % de los recursos destinados a proyectos de inversión, lo que significa obras paralizadas, servicios postergados y brechas sociales que continúan afectando a millones de peruanos.
Uno de los aspectos centrales de su intervención fue la necesidad de impulsar una profunda transformación digital del Estado. Caballero sostuvo que la administración pública sigue operando con sistemas fragmentados, trámites en papel, bases de datos desconectadas y tecnologías adquiridas de manera aislada, lo que genera demoras, sobrecostos y espacios propicios para la corrupción.
Por ello, afirmó que la digitalización no debe ser considerada un gasto accesorio, sino una herramienta esencial para mejorar la gestión pública, fortalecer la transparencia y brindar mejores servicios a los ciudadanos.
El senador propuso construir una verdadera Arquitectura Digital del Estado, basada en estándares internacionales, interoperabilidad, seguridad y objetivos medibles. Asimismo, planteó que los recursos actualmente destinados a sistemas dispersos podrían orientarse hacia proyectos estratégicos, como el desarrollo de un satélite soberano de comunicaciones que garantice conectividad y servicios durante los próximos quince años.
En materia de seguridad, Caballero sostuvo que continuar asignando recursos sin introducir reformas estructurales producirá los mismos resultados. Consideró indispensable adoptar decisiones firmes, profesionalizar las instituciones y fortalecer las capacidades del Estado para enfrentar la criminalidad.
Destacó también el papel fundamental de las Fuerzas Armadas en la defensa nacional y en la protección de la población, especialmente ante desastres naturales y nuevas amenazas. En ese sentido, propuso fortalecer la ingeniería militar, las unidades especializadas en gestión del riesgo y mejorar las condiciones del Servicio Militar Voluntario mediante un incremento de la asignación económica para los jóvenes que sirven a la patria.
En el ámbito de la salud, subrayó la necesidad de priorizar la construcción del Hospital de Alta Complejidad de San Juan de Lurigancho, una obra largamente esperada por el distrito más poblado del país.
Hacia el final de su intervención, el senador sintetizó el sentido de su propuesta: el presupuesto es la herramienta más poderosa del Estado para cerrar brechas, pero un presupuesto que no se ejecuta con eficiencia no transforma la vida de las personas.
Desde el Partido del Buen Gobierno, aseguró, se continuará aportando propuestas y ejerciendo una fiscalización responsable para que cada sol invertido se convierta en seguridad, salud, conectividad, prevención y oportunidades para todos los peruanos.
La intervención de Carlos Caballero dejó un mensaje claro: el Perú necesita no solo mayores recursos, sino un Estado moderno, eficiente y capaz de responder a los desafíos del siglo XXI. Porque administrar bien el presupuesto no es únicamente una tarea técnica; es, sobre todo, una responsabilidad con el futuro del país.




