Al igual que su golpe de Estado, a Pedro Castillo le duró poco su medida de ‘lucha’. Levantó su huelga de hambre tras presentar una descompensación y ser derivado al Hospital de Vitarte el pasado jueves. La fiscalía ha solicitado una pena de 34 años de cárcel para el exmandatario
Ante lo ocurrido, el golpista prefirió preservar su salud y comenzar a comer. Es por eso que ha reiniciado su alimentación con dieta blanda.
Así se dio a conocer, en medio del juicio oral que se le viene siguiendo por el golpe de Estado.
“Señala también que el día de ayer 13 de marzo levantó su huelga de hambre. Tras ser dado de alta, ingiere una dieta blanda”, precisaron.
Ante la descompensación que sufrió, el expresidente fue sometido a una evaluación por parte del médico legista.
En el informe del jueves 13 de marzo, se detalló que Castillo Terrones no presentó signos de deshidratación, mientras que el análisis de ayer viernes determinó que “clínicamente está estable”.
“Se concluye, luego del examen, que los médicos legistas (…) el interno se encuentra hemodinámicamente estable y sin signos de deshidratación”, determinaron.
De esta manera, el exmandatario levantó su huelga de hambre, por lo que se espera que en los próximos días participe del juicio que se le sigue por el delito de rebelión.
LO ECHAN
El exjefe del Estado Mayor de la Policía Nacional de Perú, Vicente Álvarez, afirmó que fue testigo de la conversación en la que el entonces presidente Pedro Castillo ordenó la detención de la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, y el cierre del Congreso, tras su mensaje a la nación del 7 de diciembre de 2022, en el que intentó disolver el Parlamento e intervenir el sistema de justicia.
Álvarez, quien declaró como testigo en el juicio contra Castillo por los cargos de rebelión derivados del fallido golpe de Estado, detalló que escuchó las instrucciones de Castillo transmitidas por teléfono al entonces comandante general de la Policía, Raúl Alfaro Alvarado, minutos después de que el presidente dirigiera su mensaje al país. Según Álvarez, Castillo indicó que se debía arrestar a la fiscal Patricia Benavides y proceder con el cierre del Congreso, sin ofrecer una justificación clara para dichas acciones.
“Escucho que el general Alfaro estaba hablando por teléfono y dice, ‘señor presidente, sí, que cierre el Congreso, ¿pero por qué motivo?, que detenga a la fiscal de la Nación, ¿pero por qué motivo? ¿cuál es la causa?’”, relató Álvarez, quien destacó que, a pesar de la presión recibida, la Policía se negó a ejecutar las órdenes del presidente por respeto a la Constitución.




