«Corte IDH no comprende los problemas del Perú», asegura Mauricio Mulder
– ¿Considera que Perú debería retirarse de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?
Como partido político siempre hemos sido internacionalistas y consideramos que, desde un punto de vista que podríamos llamar académico, sí es importante que haya un lugar en donde los países, en donde la política es manejada de una forma autoritaria, pueda permitirse a cualquier persona ir y buscar una manera de tener un cobijo de carácter legal. Pero, como en los últimos tiempos ha habido una fórmula de copar con personas que tienen la misma ideología, que es la que llamamos la de los ‘caviares’, que han copado todos los puestos que hay en el Sistema Interamericano, entonces, no hay confianza para mantener una situación como la actual. Creo que teóricamente sí se necesita, pero la práctica ha demostrado que esto se ha convertido en una especie de «estilete político» que solamente lo manejan los caviares que se cambian entre ellos todos los puestos que tienen, con unos enormes salarios, y con todo tipo de gollerías, y los pueblos no han sentido que haya servido para que los derechos humanos se hayan establecido en nuestro país. Eso es lo que creo que deberíamos determinar.
– ¿Podría traer cosas negativas para el país?
Todo depende de quién maneja las cosas. Si la manejan personas que están manejando todas las redes del narcotráfico, entonces, evidentemente allí tiene que haber una lucha muy fuerte y frontal contra esas personas. Pero, si se trata de personas que han hecho un aporte importante en sus países y son perseguidos por dictaduras o por gente que juzgan al lado del narcotráfico, entonces allí se necesitaría. No es fácil tener una respuesta diciendo «nos vamos y se acabó», porque van a haber momentos en los que la persecución política que existe también pueda servir para cambiar las cosas. En lo que sí tiene que ser absolutamente claro, es que hay que rotar y cambiar a las personas que están en este momento en esos puestos, porque así como en los países hay elecciones y se tiene que determinar que una persona tenga la capacidad de mandar, bueno, en el caso de la Corte IDH, también las personas tienen que pasar por un concurso que sea abierto a todo el mundo y no que sea entre compadres, entre amigos, que es lo que pasa, porque todos los que entran a trabajar allá en Washington, en primer lugar, tienen unos tremendos sueldos de 30 mil o 40 mil dólares y, en segundo lugar, tienen una serie de gollerías que son inaceptables en países como el nuestro.
– ¿Cuáles son esas gollerías?
Bueno, a ver, tienen la capacidad de poder llevar a toda su familia, tienen la capacidad de viajar a todas partes del mundo con sus familias, tienen además inmunidad en todo el mundo, tienen una serie de gollerías personales que además cuando terminan en sus cargos, la mayoría de ellos entran a las universidades en los Estados Unidos, en Europa, etcétera. Es decir, les da a ellos la posibilidad de tener una vida muy acomodada y eso distorsiona el verdadero nivel que siempre debió haber tenido.
– Mientras no haya esta rotación que usted nos menciona ¿la Corte IDH no va a tener la credibilidad?
No la tienen, hasta la actualidad no la tienen, la mayoría de los peruanos no tienen una idea que sea positiva de este grupo de personas, no los conoce, no sabe quiénes son y cuando ha escuchado de alguno de los que está ahí, sabe perfectamente que son personas que están muy lejos de lo que son los problemas de los peruanos.
– ¿Cuál es el primer paso que tendría que dar para la desvinculación de la Corte IDH?
Tendría que haber una decisión primero que se tome en el Congreso de la República, después que eso pase al Poder Ejecutivo y que el Poder Ejecutivo lo traslade al Sistema Interamericano y ahí se abre todo un proceso que también es largo porque no es que sea de un día para otro y en esas circunstancias cambian los gobernantes, vienen también embajadores enviados por ellos para tratar que las cosas no se salgan del espacio en el que ellos han buscado. O sea, es un tema más o menos largo, el llegar a salirse del todo del ámbito interamericano e internacional.




