El Gobierno de Abelardo de la Espriella presentó ante el Congreso la denominada Ley de Rescate Económico, que propone ampliar el cobro del IVA a productos de consumo básico, modificar los aportes de los trabajadores y reducir progresivamente el impuesto a la renta empresarial.
El Gobierno de Colombia presentó una ambiciosa propuesta de reforma fiscal con la que busca reducir el déficit público, contener el crecimiento de la deuda y estimular la inversión privada. La iniciativa, denominada Ley de Rescate Económico, fue presentada ante el Congreso el 29 de octubre y plantea modificar la distribución de la carga tributaria entre los ciudadanos y las empresas.
Uno de los principales cambios está relacionado con el impuesto al valor agregado (IVA), cuya tasa general es del 19 %. El proyecto propone eliminar beneficios tributarios que actualmente permiten que determinados productos estén exentos o paguen una tarifa reducida. Entre los artículos que podrían pasar a pagar el impuesto general figuran el café, el azúcar, algunas frutas, la miel, la sal y determinados insumos agrícolas.
La propuesta también contempla que desde 2028 se amplíe el cobro del IVA a otros bienes y servicios, como entradas al cine, espectáculos, apuestas por internet y determinados servicios tecnológicos. Asimismo, se modificaría el tratamiento tributario de las compras realizadas en plataformas internacionales de comercio electrónico.
Devolución del IVA para hogares vulnerables
Para compensar el impacto de los nuevos impuestos al consumo, el Ejecutivo plantea implementar un mecanismo de devolución del IVA dirigido a aproximadamente 19 millones de colombianos en situación de pobreza y pobreza extrema.
Según el vicepresidente José Manuel Restrepo, los hogares beneficiarios podrían recibir una devolución promedio de 213.000 pesos colombianos mensuales, con un monto máximo estimado de 288.000 pesos. El mecanismo busca reducir el efecto de los cambios tributarios sobre las familias con menores ingresos.
Empresas pagarían menos impuesto a la renta
En contraste con el incremento de la carga tributaria para determinados consumidores, la reforma propone reducir progresivamente el impuesto a la renta empresarial, cuya tarifa general pasaría del 35 % al 33 % en 2027 y al 31 % desde 2028.
Además, el proyecto contempla incentivos para atraer nuevas inversiones productivas mediante un régimen especial que ofrecería condiciones tributarias estables durante 16 años a determinados proyectos empresariales.
Sin embargo, las compañías también enfrentarían modificaciones en sus obligaciones laborales y aportes a la seguridad social, por lo que el efecto final dependerá de las características de cada sector económico.
Recorte del gasto público y debate legislativo
La iniciativa incluye medidas para reducir gastos estatales, revisar contratos de prestación de servicios, limitar determinados desembolsos administrativos y reorganizar entidades públicas. El Gobierno sostiene que cerca del 70 % del ajuste fiscal provendrá de medidas relacionadas con la eficiencia y reducción del gasto estatal.
No obstante, el alcance de los recortes y el peso de los nuevos ingresos tributarios han generado debate entre analistas y sectores políticos. El proyecto deberá ser evaluado por el Congreso colombiano, donde sus disposiciones podrían modificarse durante la discusión.
Por ahora, ninguna de las medidas propuestas constituye una obligación tributaria vigente. Su aplicación dependerá de la aprobación legislativa y de los plazos que finalmente se establezcan en la norma.



