¿Cómo se cura una herida de amor?

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Por Angella Lowy

Dicen que un clavo saca a otro clavo, pero no siempre funciona. Cuando el corazón está herido por una decepción amorosa, lo mejor es empezar por sanarlo: el tiempo y una actitud positiva son la mejor cura.

El amor es un sentimiento complejo que nos trae felicidad cuando es plenamente correspondido, el problema está cuando inicias una relación en donde tu pareja no te ama con la misma intensidad con la que tú te entregas.

Y sucede lo inevitable, la relación termina y te invade la desolación, entras en una etapa de depresión que algunos no la superan y optan por el suicidio; te encuentras vulnerable y piensas que la vida no vale nada. Otros cometen el error, por miedo a la soledad, de involucrarse en una nueva relación; no obstante, pueden suceder dos cosas: o te enamoras de quien resulta ser tu salvavidas o no logras amarlo por más que intentas y navegas rumbo a un nuevo fracaso.

Y si en este intento de olvidar a quien consideraste el amor de tu vida, llegas a casarte y tener hijos, serán ellos los principales perjudicados por tu mala decisión. Es el riesgo que asumen aquellos temerarios que van por la vida buscando su felicidad.

Pero como vemos, no es la mejor opción reemplazar un amor por otro. Lo ideal es primero sanar emocionalmente, reencontrarte contigo y buscar que tu felicidad no dependa de otros sino de ti. Comienza por amarte, trabaja en tu autoestima y convéncete que tú y solo tú, eres lo más valioso que tienes.

Busca algo que te apasione hacer y avócate a ello; crece como ser humano aprendiendo de tus errores y entiende que la vida es una sola; que el pasado ya no existe y el futuro es incierto; solo nos queda el hoy y el ahora que es el presente. Si vas a vivir aferrado a tus recuerdos, guardando rencor o pensando en lo que pudo ser y no fue, solo te harás más daño y la herida nunca sanará.

Alguien me dijo alguna vez: “Dios escribe derecho con renglones torcidos” y ahora sé que es cierto. A veces no entendemos por qué nos pasan ciertas cosas y nos sentimos los seres más desgraciados del planeta; sin embargo, el tiempo nos muestra que todo sucede por algo y que lo mejor está por venir. Lo importante es no cerrarse al amor, tener el corazón dispuesto y tener el coraje de arriesgarse una vez más.