Vehículos ingresan a la infraestructura construida para prevenir huaicos en Chosica, exponiéndose a riesgos y poniendo en peligro una obra clave contra desastres naturales.
Reportes periodísticos evidencian que autos, motocicletas y camionetas ingresan al canal en el sector de Cajamarquilla para evitar la congestión vehicular de la avenida Ramiro Prialé. Esta práctica, aunque reduce los tiempos de viaje, está prohibida y representa un peligro tanto para los usuarios como para la obra.
Según los testimonios recogidos, la falta de control y vigilancia permite que los vehículos circulen sin restricciones por la losa de concreto, utilizando accesos destinados únicamente para mantenimiento.
Especialistas y autoridades han advertido que el uso indebido del canal puede generar:
- Accidentes de tránsito, algunos ya registrados en la zona
- Deterioro de la infraestructura
- Riesgo ante una eventual activación de la quebrada
Además, se recalca que esta obra cumple una función crítica: canalizar el agua durante lluvias intensas y evitar desbordes que podrían afectar a miles de familias.
El canal de Huaycoloro, inaugurado en 2025, cuenta con más de 10 kilómetros de extensión y demandó una inversión superior a los S/ 652 millones. Su objetivo principal es proteger a más de 30 mil habitantes de zonas como Campoy, Huachipa y Cajamarquilla frente a huaicos e inundaciones.
Sin embargo, la falta de fiscalización ha permitido que esta infraestructura, vital para la prevención de desastres, sea utilizada de manera indebida como si fuera una autopista informal.
Ante esta situación, se espera que las autoridades locales adopten medidas urgentes para restringir el acceso vehicular, reforzar la vigilancia y evitar que una obra destinada a salvar vidas termine convirtiéndose en un nuevo foco de peligro.




