Estas instalaciones pueden generar sobrecargas, cortocircuitos, incendios y cortes del servicio eléctrico.
Las conexiones eléctricas clandestinas continúan representando un riesgo para la seguridad de hogares, negocios y comunidades. En lo que va de 2026, se han detectado 9,580 casos relacionados con conexiones ilegales y manipulación de medidores, una cifra similar a la registrada durante 2025.
Estas instalaciones irregulares pueden generar diversos problemas en las redes eléctricas. Entre ellos se encuentran las sobrecargas, que pueden provocar interrupciones del servicio y afectar tanto a negocios como a los vecinos de una determinada zona.
Otro de los riesgos está relacionado con los cortocircuitos e incendios. De acuerdo con cifras oficiales de los Bomberos del Perú, siete de cada diez incendios tienen origen eléctrico. Algunas de estas emergencias están vinculadas con instalaciones eléctricas irregulares.
Una conexión clandestina busca permitir el consumo de energía sin que este sea registrado por el medidor. Para lograrlo, puede instalarse de manera oculta detrás de paredes, mediante intervenciones en veredas o a través de conexiones realizadas en redes aéreas o de alumbrado público.
Este tipo de conexiones puede beneficiar a viviendas, negocios e incluso pequeñas fábricas que buscan evitar que una parte o la totalidad de su consumo quede registrado. Sin embargo, además de constituir una práctica ilegal, puede generar pérdidas para el sistema eléctrico.
Durante 2025, las pérdidas de energía llegaron aproximadamente a 933 GWh. Para dimensionar esta cantidad, tomando como referencia un consumo promedio mensual de 150 kWh por familia, equivaldría al consumo anual de aproximadamente 518 mil familias.
Frente a esta situación, Pluz Energía informó que ha identificado a personas y empresas que realizan consumos no autorizados de energía. Según la normativa vigente, la empresa distribuidora puede valorizar la energía consumida de manera irregular y gestionar el cobro correspondiente.
La compañía también advirtió sobre el impacto económico de estas pérdidas. Según indicó, cada 1% de pérdida de energía representa aproximadamente S/40 millones. A ello se suman los riesgos para las personas, entre ellos posibles electrocuciones e incendios, además de las afectaciones que pueden producirse en la calidad del servicio eléctrico.
Los ciudadanos también pueden contribuir a detectar este tipo de conexiones. Las personas que se encuentran dentro de la zona de concesión de Pluz Energía, que comprende el norte de Lima y el Callao, pueden realizar sus reportes a través del Fonocliente, llamando al 517-1717.
El reporte oportuno de estas instalaciones permite alertar sobre situaciones que pueden poner en peligro a las personas y afectar el funcionamiento de la red eléctrica.




