El Congreso de la República vuelve a colocarse en el centro del tablero político peruano. La eventual aprobación de la censura contra el actual presidente José Jerí, que será debatida este martes 17 de febrero, abriría un escenario conocido pero siempre disruptivo; la necesidad de que el Parlamento elija de inmediato a una nueva conducción institucional, que no solo asumiría la presidencia del Legislativo, sino también la jefatura del Estado hasta el término del mandato.
La crisis actual se produce luego de semanas de tensión generadas por las investigaciones y cuestionamientos públicos al mandatario, en medio de un clima de creciente fragmentación política y desgaste institucional. El Congreso debatirá la continuidad de Jerí en los próximos días, tras la presentación de varias mociones que reúnen el respaldo necesario para ser discutidas en el Pleno.
Dentro del reacomodo parlamentario, Acción Popular empieza a perfilarse como la bancada llamada a poner sobre la mesa un candidato de consenso para la Presidencia del Congreso, en tanto su posicion fuera del escenario electoral inmediato le otorgaría mayor neutralidad para conducir la transición.
En este contexto, dos nombres emergen con mayor fuerza dentro de las conversaciones parlamentarias; la ex presidenta del Congreso María del Carmen Alva y el actual presidente de la Comisión de Transportes y Comunicaciones, Juan Carlos Mori Celis.
María del Carmen Alva aparece como una figura conocida dentro del Congreso. Su trayectoria parlamentaria y su paso previo por la presidencia del Legislativo la convierten en una carta con experiencia en manejo político y negociación. Según fuentes parlamentarias, sectores vinculados a Fuerza Popular y Alianza para el Progreso verían con buenos ojos su eventual elección.
Sin embargo, el desafío para esta alternativa estaría fuera del hemiciclo. Analistas políticos señalan que la crisis de representación que vive el Congreso exige perfiles con mayor capacidad de generar legitimidad pública, un factor que podría convertirse en una variable clave en el corto plazo. La experiencia, en este caso, podría resultar insuficiente si no logra conectarse con una ciudadanía cada vez más crítica del juego político tradicional.
FIGURA TÉCNICA
En paralelo, el nombre del congresista Juan Carlos Mori empieza a ganar espacio como una opción distinta dentro del Congreso. Médico de profesión y con más de dos décadas de trayectoria profesional, Mori representa un perfil menos asociado al enfrentamiento político y más vinculado a la gestión técnica.
Actualmente preside la Comisión de Transportes y Comunicaciones, cargo para el que fue elegido por unanimidad, resaltando en su discurso inicial la necesidad de consensos y de una visión articulada entre el Legislativo y el Ejecutivo.
Desde su entorno político destacan que cuenta con el respaldo interno de su bancada y sectores de la dirigencia nacional de Acción Popular, lo que podría convertirlo en un punto de equilibrio dentro de un Congreso marcado por la fragmentación.
Fuentes parlamentarias consultadas señalan que su principal activo no radica en la confrontación, sino en un estilo de liderazgo más orientado al diálogo técnico y a la construcción de acuerdos, característica que algunos consideran relevante ante la proximidad del proceso electoral y el cansancio ciudadano frente a las disputas políticas.
La decisión que adopte el Parlamento no será solo una definición interna. De ella dependerá el tono político con el que el país llegue a la siguiente transición electoral. Perú ya ha vivido varios cambios presidenciales en la última década, y cada relevo ha puesto a prueba la estabilidad democrática.
ELECCIÓN CON IMPACTO
Mientras un sector prioriza experiencia política y capacidad de articulación entre bancadas, otro apuesta por perfiles técnicos y menos polarizantes, capaces de enviar señales de renovación sin alterar el delicado equilibrio parlamentario.
La elección del próximo presidente del Congreso adquiere una relevancia singular en el actual contexto político, pues quien resulte elegido no solo asumirá la conducción del Parlamento, sino que, conforme al orden constitucional vigente, pasará a ejercer de manera inmediata la Presidencia de la República en caso se concrete la vacancia o censura del actual mandatario, convirtiéndose así en una figura clave para garantizar la continuidad democrática y la estabilidad institucional del país.
Lo que hoy parece una disputa interna podría convertirse rápidamente en un mensaje político hacia el país. La elección del nuevo titular del Congreso marcará el tono de los últimos meses del ciclo político y será observada de cerca por los actores económicos, sociales y electorales.
DEBATE
La sesión de este 17 de febrero se llevará a cabo en el Edificio José Faustino Sánchez Carrión, donde los legisladores debatirán la moción de censura presentada contra el jefe de Estado. Con esta convocatoria, el proceso entra en su fase decisiva, en la que el pleno deberá evaluar los argumentos y votar si corresponde aprobar o rechazar la medida.
De aprobarse la censura con al menos 66 votos, Jerí dejaría el cargo antes del término de su mandato y el Congreso procedería de inmediato a elegir a un nuevo titular del Legislativo, quien asumiría automáticamente la Presidencia de la República hasta el 28 de julio próximo.
Fernando Rospigliosi fue enfático al describir ese escenario: “Los votos son los votos y si se le censura, porque así lo ha decidido el Congreso, el señor Jerí deja de ser presidente de la República y el Congreso pasa a elegir, inmediatamente, un nuevo presidente del Congreso que, automáticamente, se convierte en presidente de la República. Esa es la realidad. Nos guste o no nos guste”, ha explicado.




