Diversos congresistas están reuniendo las adhesiones necesarias para pedir un pleno extraordinario que permita debatir y eventualmente votar una moción de censura y vacancia contra el presidente José Jerí, en medio de un clima político tenso y en vísperas de que se presente oficialmente la solicitud al pleno.
Un grupo de parlamentarios del Congreso de la República ha avanzado en la recolección de firmas para solicitar una sesión plenaria extraordinaria con el objetivo de debatir las mociones de censura y vacancia contra José Jerí, que han sido presentadas por varios legisladores tras el escándalo de las reuniones no registradas con empresarios chinos.
Desde principios de febrero, el congresista Segundo Montalvo (Perú Libre) promovió la iniciativa para que el Parlamento discuta estas mociones con carácter de urgencia. Para que la petición sea oficialmente admitida por el presidente del Congreso y se pueda programar el pleno extraordinario se requiere el respaldo de 78 firmas de legisladores, según el Reglamento del Congreso.
Hasta la fecha, el documento ha reunido 63 firmas de congresistas de diversas bancadas, entre ellas Honor y Democracia, Bancada Socialista, Renovación Popular, Acción Popular, Avanza País, Juntos por el Perú, Perú Libre, y algunos parlamentarios no agrupados.
Aunque ya hay un avance significativo en la recolección de apoyos, aún faltan 15 firmas para completar el total necesario (78). Algunas bancadas con representación considerable, como Fuerza Popular y Alianza para el Progreso (APP), no habían respaldado inicialmente la solicitud, aunque recientes declaraciones de figuras como Lady Camones han indicado que APP estaría dispuesta a apoyar la convocatoria, lo cual podría ayudar a completar el número requerido.
Por su parte, el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, ha señalado en días anteriores que no puede convocar el pleno extraordinario sin antes contar con las firmas necesarias, subrayando la importancia de cumplir el requisito formal antes de agendar la sesión.
Este proceso se da en un contexto de presión política creciente sobre el gobierno de Jerí, tanto por las investigaciones fiscales en curso como por la demanda de mayor transparencia y rendición de cuentas por parte de diversos sectores del Congreso y la ciudadanía.




