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    “¿Constitución vigente, gobierno inmaculado ?” (III)

    Hace días, en algún periódico de alguna de nuestras Repúblicas “Bananeras”, apareció la declaración de un “político”, pidiéndole al público que voten por él, ni más ni menos, que para Presidente, bajo el vociferante y rabioso argumento, al estilo de Fidel Castro, de que “él sí les promete *esperanza* de un futuro mejor”.

    Dijo exactamente, lo que desde hace 200 años, los *políticos* le están diciendo a las masas carentes -lamentablemente- de educación. Y carentes de todo, precisamente por las *promesas* demagógicas de estos políticos que no tienen vergüenza, sino ansias de saqueos y sobornos. Y veamos en el “Pequeño Larousse”, el significado de la palabra Demagogia: “Dominación de la Plebe”. Esto es, para el caso que nos ocupa, los ciudadanos que carecen de educación, salud y óptimas condiciones de vida.

    Estos ciudadanos, sus abuelos, sus padres, sus hijos y sus nietos, están como están, abatidos y postrados, porque los Demagogos, los abuelos, los padres, los hijos y los nietos de quienes ellos ayudaron a elegir en estos 200 años, los tienen sumidos en ese maremagnum, donde no se vislumbra ni un “salvavidas”.

    ¿Y cómo se los domina? Veamos el significado de Demagogo: El que aparenta sostener los intereses del Pueblo, para conquistar su favor, esto es, su voto.

    Si al margen de toda esta situación, cualquier país a punto de celebrar votaciones-, ya sea para Presidente, Alcaldes, etc., o Cuerpos Colegiados-, vuelve a caer en los vicios ya denunciados, ni “Mandrake” podrá ponerle fin a todas las injusticias y aberraciones que se presentan.

    Políticos que ya fueron elegidos, en la Legislatura que termina, por lo pronto, NO PUEDEN REPETIR DE INMEDIATO.

    Cualquier político que haya tenido o tenga procesos judiciales, NO PUEDE SER CANDIDATO A NADA.

    FUNCIONARIOS que traicionan la confianza que el Pueblo les otorgó, como aquellos JUECES, que teniendo en sus manos la Prisión Preventiva de unos hampones o narco-guerrilleros, dejan vencer los términos, para que aquellos miserables puedan quedar libres. Eso, no tiene justificación. ¡No pueden continuar! No es sólo un error, sino un horror, una falta de respeto de la más profunda consideración con el País. ¿Cómo aún puede esperar el país -cualquiera que sea la República Bananera-, comenzar su recuperación moral, con servidores de ésta calaña, en el área de la Justicia?

    Si nuestros países, no se “amarran el cinturón”, si los verdaderos Estadistas -que no Políticos demagogos-, que desde luego, los debemos tener, no toman el “toro por los cachos”, no asumen la responsabilidad histórica de detener la insaciable corrupción, que aún en esta hora de angustia sigue presente, en Licitaciones delicadas de elementos para la salud, contra el COVID-19, tengámoslo por seguro: Nos llevó “el putas”. Y no quiero ser pesimista, pero ni en otros 200 años saldremos de este atolladero.

    (*) Miembro A.I.E.L.C.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.  

    Hace días, en algún periódico de alguna de nuestras Repúblicas “Bananeras”, apareció la declaración de un “político”, pidiéndole al público que voten por él, ni más ni menos, que para Presidente, bajo el vociferante y rabioso argumento, al estilo de Fidel Castro, de que “él sí les promete *esperanza* de un futuro mejor”.

    Dijo exactamente, lo que desde hace 200 años, los *políticos* le están diciendo a las masas carentes -lamentablemente- de educación. Y carentes de todo, precisamente por las *promesas* demagógicas de estos políticos que no tienen vergüenza, sino ansias de saqueos y sobornos. Y veamos en el “Pequeño Larousse”, el significado de la palabra Demagogia: “Dominación de la Plebe”. Esto es, para el caso que nos ocupa, los ciudadanos que carecen de educación, salud y óptimas condiciones de vida.

    Estos ciudadanos, sus abuelos, sus padres, sus hijos y sus nietos, están como están, abatidos y postrados, porque los Demagogos, los abuelos, los padres, los hijos y los nietos de quienes ellos ayudaron a elegir en estos 200 años, los tienen sumidos en ese maremagnum, donde no se vislumbra ni un “salvavidas”.

    ¿Y cómo se los domina? Veamos el significado de Demagogo: El que aparenta sostener los intereses del Pueblo, para conquistar su favor, esto es, su voto.

    Si al margen de toda esta situación, cualquier país a punto de celebrar votaciones-, ya sea para Presidente, Alcaldes, etc., o Cuerpos Colegiados-, vuelve a caer en los vicios ya denunciados, ni “Mandrake” podrá ponerle fin a todas las injusticias y aberraciones que se presentan.

    Políticos que ya fueron elegidos, en la Legislatura que termina, por lo pronto, NO PUEDEN REPETIR DE INMEDIATO.

    Cualquier político que haya tenido o tenga procesos judiciales, NO PUEDE SER CANDIDATO A NADA.

    FUNCIONARIOS que traicionan la confianza que el Pueblo les otorgó, como aquellos JUECES, que teniendo en sus manos la Prisión Preventiva de unos hampones o narco-guerrilleros, dejan vencer los términos, para que aquellos miserables puedan quedar libres. Eso, no tiene justificación. ¡No pueden continuar! No es sólo un error, sino un horror, una falta de respeto de la más profunda consideración con el País. ¿Cómo aún puede esperar el país -cualquiera que sea la República Bananera-, comenzar su recuperación moral, con servidores de ésta calaña, en el área de la Justicia?

    Si nuestros países, no se “amarran el cinturón”, si los verdaderos Estadistas -que no Políticos demagogos-, que desde luego, los debemos tener, no toman el “toro por los cachos”, no asumen la responsabilidad histórica de detener la insaciable corrupción, que aún en esta hora de angustia sigue presente, en Licitaciones delicadas de elementos para la salud, contra el COVID-19, tengámoslo por seguro: Nos llevó “el putas”. Y no quiero ser pesimista, pero ni en otros 200 años saldremos de este atolladero.

    (*) Miembro A.I.E.L.C.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.  

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