El aumento extraordinario del caudal llevó a las autoridades a restringir el acceso turístico al Parque Nacional Iguazú.
Las cataratas del Iguazú, uno de los principales atractivos turísticos de Argentina, fueron cerradas temporalmente el lunes 12 de octubre debido a la crecida del río del mismo nombre. Las autoridades del Parque Nacional Iguazú dispusieron la restricción del acceso a los sectores turísticos ante el incremento del caudal y las condiciones de riesgo para quienes recorren las pasarelas.
El río superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, más de seis veces su caudal promedio, según los reportes difundidos por medios internacionales. La decisión fue adoptada por la administración del parque en coordinación con la empresa concesionaria, con el objetivo de proteger a los visitantes y evitar accidentes en las áreas expuestas a la fuerza del agua.
El intendente del parque, José María Hervás, explicó que el cierre respondió a una medida preventiva, debido a que las lluvias continuaban y las descargas de las represas situadas aguas arriba mantenían elevado el nivel del río. Las autoridades no establecieron inicialmente una fecha definitiva para la reapertura, pues la decisión dependería de la evolución de las condiciones hidrológicas.
La crecida se produjo en medio de las alertas meteorológicas relacionadas con el fenómeno El Niño, que está asociado a cambios en los patrones de lluvia y puede incrementar el riesgo de inundaciones en distintas regiones. El aumento de los niveles de agua también mantiene en vigilancia a las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, en el litoral argentino.



