Factores internos y externos, como El Niño y la menor demanda mundial, complican la recuperación del PBI peruano.
El ritmo de crecimiento de la economía peruana aún sigue mostrando señales de desaceleración en las últimas semanas. Según estimaciones recientes del Banco Central de Reserva (BCR), el Producto Bruto Interno (PBI) habría tenido un avance inferior al 3% en el segundo trimestre del año, una cifra que refleja los efectos de un escenario internacional inestable y problemas locales como el impacto climático.
La menor dinámica en sectores estratégicos como la minería y la manufactura figura entre las principales causas del resultado. A esto se suma la caída en la demanda externa, golpeada por la incertidumbre en los mercados globales. La situación ha generado preocupación entre los analistas, que advierten sobre la necesidad de medidas más agresivas para impulsar la actividad productiva.
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Julio Velarde, presidente del BCR, indicó que aún se espera una recuperación para la segunda mitad del 2025. “Confiamos en que la inversión pública y un entorno de precios más estables podrían reactivar la economía en los próximos meses”, precisó. Sin embargo, también advirtió que persisten riesgos relacionados con factores climáticos y conflictos sociales que podrían frenar el avance.
Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó sobre nuevas estrategias para acelerar el gasto público y atraer mayor inversión privada. Esto con el objetivo de acercarse a la meta anual de crecimiento económico de entre 3% y 3,5%, proyectada por el Gobierno.
El primer trimestre de este año cerró con un crecimiento de 2,1%, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Si se confirma el resultado proyectado por el BCR para el segundo trimestre, el país enfrentará el reto de recuperar el impulso en la segunda mitad del año para evitar un resultado por debajo de lo esperado.
A nivel de inflación, el BCR destacó un descenso progresivo que acerca las cifras al rango meta, lo cual permitiría mantener políticas monetarias flexibles para incentivar el consumo y la inversión.




