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Viernes, Noviembre 27, 2020

Crónicas de un Juicio Penal: “El Caso de Villarán y su Entorno” (XII)

Usted no es la “Estrella”…

Por: Edgardo Palomino Martínez

La investigación que, de manera independiente, vengo realizando desde agosto de 2018 está concentrada en la corrupción política que puede haberse producido en la Municipalidad Metropolitana de Lima entre el 1 de enero de 2011 y la fecha; vale decir, en las gestiones ediles de Susana Villarán de la Puente, Luis Castañeda Lossio y, por qué no, en la del actual alcalde, Jorge Muñoz Wells.

Esta investigación está dirigida contra todos aquellos que en las tres gestiones ediles mencionadas hayan participado en actos de corrupción dentro de la MML; y, ello ha quedado acreditado con las casi treinta crónicas publicadas hasta la fecha y las denuncias presentadas ante el Ministerio Público ante el Cuarto y Primer Despacho del “Equipo Especial Lava Jato” que dirige el Fiscal Superior don Rafael Vela Barba.

El 2 septiembre pasado, en la entrevista que la señora Rosa María Palacios hiciera a Paola Ugaz acerca de noticia publicada por el diario “Expreso”, en la que se acusa a esta última de dirigir una organización criminal de lavado de dinero, la entrevistada insinuó que el suscrito, junto con terceros, forma parte de una conspiración dirigida a evitar que ella publique un muy importante libro acerca de las economías de cierta comunidad religiosa (v.g. el Sodalicio de Vida Cristiana).

También insinuó que, porque fui candidato al Congreso en enero pasado por el partido Solidaridad Nacional, mis investigaciones estarían influenciadas o dirigidas por el señor Rafael López Aliaga –al que se tildó de dueño del partido– y por el periodista Luciano Revoredo, director del portal de noticias “La Abeja”

Asimismo, en la mencionada entrevista, Ugaz deslizó que las casi 30 crónicas escritas por mí y publicadas por “La Razón” estarían dedicadas a ella y afirmó que en febrero le “habría metido cuatro demandas ante la Fiscalía Anticorrupción”.

Finalmente, el 8 de septiembre pasado, en el programa 20/20 que difunde Canal “N” y dirige la conductora Mávila Huerta, insinuó que todos aquellos que escriben sobre ella –entre ellos el suscrito–, el único propósito que tenemos es dañar su reputación.

Si Paola Ugaz creía que no respondería a las imputaciones que ha hecho en mi contra está equivocada. No he publicado las tres semanas pasadas porque era de mayor importancia para el País conocer acerca de la controversia entre el Presidente Vizcarra y el Congreso; además, siempre es bueno tomarse unos días libres fuera de Lima para descansar y recuperar fuerzas; prefiriendo los calores de la sierra limeña que el frío de la costa cañetana.

Señora Ugaz, no es la primera vez que usted me imputa o insinúa que tengo una vinculación con el Sodalicio, la que niego y contradigo en todos sus extremos. Lo hizo el 25 de octubre del año pasado en la Universidad del Pacífico en la II Conferencia Anual sobre Libertades Informativas, como también lo hizo cuando fue entrevistada por Cristina Fernández de “El Comercio”.

Y ya que usted trajo a colación la falsa vinculación que me atribuye con el Sodalicio, desde esta tribuna emplazo a “El Comercio” y a su Director Periodístico, Juan José Garrido Koechlin, para que se publique la rectificación que, educadamente y sin amenazas ni intimidaciones, solicité mediante carta notarial de fecha 9 de enero del presente año, cuando sin fundamento alguno, basado solamente en la palabra de la “amiga” Ugaz, me vincularon con dicha comunidad religiosa en el artículo de Cristina Fernández titulado “Paola Ugaz sobre denuncias en su contra: ‘Me han descuadrado la vida, pero voy a seguir investigando’”, publicado el 31/12/2019, así como en el editorial “Denunciar al Denunciante” publicado el día 03/01/2020.

Parecería que “El Comercio” ha perdido su “Independencia y Veracidad” y ahora, cuando se equivocan, Garrido Koechlin sólo publicaría rectificaciones cuando resultan convenientes sus “amigos” o cuando fuesen de “aceptación” para el IDL-R o autorizadas por esta entidad. “Bola en cancha”, don Juan José, así como en juego el legado de don Luis Miró Quesada de la Guerra y de “Jan” Miró Quesada Garland.

Soy respetuoso de los derechos de pensamiento, de opinión, de expresión, de informar y ser informado; y, sostengo que toda persona pública (sea natural o jurídica) o que haya cumplido una función pública está obligada a aceptar a ser investigada y a someterse a escrutinio público.

Así, señora Ugaz, –sumándome a las bendiciones que dice tener del Papa Francisco, del Arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio, del Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo, y Monseñor Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal del Perú y Arzobispo de Trujillo– no tengo inconveniente alguno en que publique su libro.

Mis investigaciones sobre la corrupción al interior de la MML se iniciaron en agosto de 2018. Mi relación con Solidaridad Nacional es a raíz que, como independiente, fui invitado a participar en la lista de congresistas por Lima y no tengo atadura alguna con los señores Rafael López Aliaga y Luciano Revoredo a quienes, como a toda persona, guardo el debido respeto. Si Solidaridad me volviese a invitar a participar en las elecciones congresales del 2021, con todo gusto aceptaría.

No tengo vinculación alguna con el diario “Expreso”; y, mucho menos con la investigación y las publicaciones que ellos han realizado respecto a usted, señora Ugaz. Mucho menos coordino y/o comparto mis investigaciones con dicho diario y sus periodistas.

Señora Ugaz, mi investigación versa sobre la corrupción en la MML entre el 2011 y la fecha. Por ende, debo comenzar mis investigaciones y mis crónicas por el gobierno edil de Susana Villarán, para el cual usted trabajó; y, como funcionaria pública que fue, tengo todo el derecho de investigarla dentro de ese ámbito, por ser de interés público.

Pero insinuar que le he dedicado mis casi 30 crónicas a usted es un acto de arrogancia sin parangón. Usted no es la “Estrella” de mi investigación, pues sólo le he dedicado tres crónicas y, colateralmente la he mencionado en algunas más.

Si se trata de “estrellato protagónico”, sin duda la exregidora y excongresista, la señorita Marisa Glave Remy le lleva harta ventaja, pues a ella le he dedicado ocho crónicas como personaje central y persona clave en la supuesta –ya no tan supuesta– organización criminal de la Administración Villaranense. O sea, señora Ugaz: “no se tire la parte”.

Usted ha afirmado que, en febrero de este año, “le he metido cuatro demandas ante la Fiscalía Anticorrupción”. Por Dios, con ello lo único que confirma es su patético afán de victimizarse. Sólo he presentado una denuncia contra usted, de fecha 1 de julio de 2019, y he solicitado su re-examen el 6 de agosto del presente año; re-examen que aún se encuentra en trámite de admisión.

Si alguien se pregunta por qué estoy investigando a Paola Ugaz, las razones son las siguientes:

  1. Conforme la propia Paola Ugaz ha hecho público, ella laboró como Jefa de “Social Media” (cargo inexistente en el organigrama) de la MML entre diciembre de 2012 y enero de 2014.
  2. La propia Ugaz Cruz ha señalado que ella formaba parte de la Gerencia de Comunicación Social y Relaciones Públicas que, conforme al organigrama vigente en el período que laboró para la MML, respondía directamente a la Oficina de la Alcaldía; es decir, Paola Ugaz habría respondido directamente a Susana Villarán.
  3. Cada vez que se le ha preguntado a la señora Ugaz que rol cumplía en la MML, ella ha evadido la pregunta o dado respuestas poco claras respecto a cuál era su trabajo y funciones específicas.
  4. Ante la incertidumbre del rol que la señora Ugaz Cruz cumplió en la Administración “Villaranense”, solicité, conforme a Ley, la información a la MML, recibiendo la siguiente respuesta mediante carta 3457-2019-MML/SGC-FREI: “Al respecto, el Área de Legajo de la Subgerencia de Personal de la Municipalidad de Lima a través del Memorando N° 359-2019-MML-GA-SP-AP, nos informa que luego de realizar la búsqueda en el archivo, no se ha encontrado el término de referencia del Contrato Administrativo de Servicios, documento en el cual se detalla las funciones realizadas por la citada ex servidora [Paola Margot Ugaz Cruz], asimismo no se ubicó la Resolución con o sin goce de haberes [con relación a los viajes realizados por Ugaz Cruz durante el tiempo que laboró para la MML], motivo por el cual no se puede dar atención a lo requerido”.

En pocas palabras, el expediente de Paola Ugaz de la MML “convenientemente se perdió”, y nadie sabe en que trabajó ni que funciones cumplió en el poco más de un año que trabajó para Susana Villarán.

  1. En el movimiento migratorio de Paola Ugaz observamos que en el año 2013, cuando fue funcionaria de la MML, viajó 5 días a El Salvador, 10 días a Costa Rica, 20 días a Panamá (sumados sus 2 viajes), 32 días a Estados Unidos y 6 días a Colombia. Un total de dos meses y 13 días fuera de su centro de labores.

Ante esta llamativa lista de viajes fuera del país inevitablemente surgen muchas preguntas, por ejemplo: ¿Qué gestiones realizó para la MML en dichos viajes? ¿Estos viajes le fueron computados como vacaciones, a pesar que no le correspondía por no haber cumplido un año laborando?

O, ¿viajo para atender asuntos personales? De ser viajes por temas personales ¿por qué cobró su sueldo? Y, si cobró su sueldo sin haber trabajado durante esos meses para la municipalidad: ¿estamos ante el delito de enriquecimiento ilícito que señala el artículo 401 del Código Penal?

  1. Y no es exacta la afirmación que Paola Ugaz habría hecho que, por supuestamente ser una funcionaria pública de menor jerarquía, no habría requerido de autorización formal para ausentarse de su centro de trabajo.

Apreciará usted, estimado lector, que el paso de Paola Ugaz por la MML, por decir lo menos, es poco transparente; lo que da lugar a elaborar múltiples hipótesis de supuestos delictivos plausibles. Son estas hipótesis las que hemos sometido a consideración del Ministerio Público para que se investigue a Ugaz Cruz, y la verdad acerca de su participación en la Administración Villarán se haga públicamente conocida.

Por tanto, mi interés en Paola Ugaz son sus actividades entre diciembre de 2012 y enero de 2014, período durante el cual habría laborado para Susana Villarán pagada por la MML; y, valgan verdades, y en honor a ellas, debo admitir que sí la sigo investigando pues su comportamiento posterior puede dar luces acerca de lo que hizo en el período arriba señalado.

Ahora, gracias a estas investigaciones continuas puedo afirmar, sin duda alguna, que Paola Ugaz salió del país el 19 de febrero del presente año rumbo a Colombia, y que retornó al país procedente de México el 31 de marzo pasado. También, conforme a los resultados de mis investigaciones, puedo corroborar que no ha tenido cuenta de ahorros o cuenta corriente en el Banco de Pichincha.

Pero, respecto a que ella no era cliente del Banco de Pichincha, tendría que preguntar a éste por qué ha reportado a la SBS que Paola Margot Ugaz Cruz mantiene, desde diciembre de 2019, una cuenta de abonos asociada a una línea de crédito para consumo a través de Tarjeta de Crédito ascendente a la nada despreciable suma de S/.23,624.20; así como por qué a dicha tarjeta, por los meses de abril a julio de 2020, se cargaron en los meses de mayo a agosto las sumas de S/.93.00, S/.94.00, S/.110.00 y S/.119.00 respectivamente; mientras que de diciembre a abril no hubo cargo alguno.

¿Será que Paola Ugaz habría estado depositando dineros en la cuenta de abonos de la mencionada Tarjeta de Crédito para usarla como tarjeta de débito? En fin, ello no es parte de mi investigación, pero eso no quita que algo raro hay cuando se trata de pasar como verdad las medias verdades.

Redactada la presente nota periodística por quien la suscribe.

Firmado en la Ciudad de Lima el día 28 de septiembre de 2020

Edgardo José Palomino Martínez

(*) Abogado

 

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

 

Usted no es la “Estrella”…

Por: Edgardo Palomino Martínez

La investigación que, de manera independiente, vengo realizando desde agosto de 2018 está concentrada en la corrupción política que puede haberse producido en la Municipalidad Metropolitana de Lima entre el 1 de enero de 2011 y la fecha; vale decir, en las gestiones ediles de Susana Villarán de la Puente, Luis Castañeda Lossio y, por qué no, en la del actual alcalde, Jorge Muñoz Wells.

Esta investigación está dirigida contra todos aquellos que en las tres gestiones ediles mencionadas hayan participado en actos de corrupción dentro de la MML; y, ello ha quedado acreditado con las casi treinta crónicas publicadas hasta la fecha y las denuncias presentadas ante el Ministerio Público ante el Cuarto y Primer Despacho del “Equipo Especial Lava Jato” que dirige el Fiscal Superior don Rafael Vela Barba.

El 2 septiembre pasado, en la entrevista que la señora Rosa María Palacios hiciera a Paola Ugaz acerca de noticia publicada por el diario “Expreso”, en la que se acusa a esta última de dirigir una organización criminal de lavado de dinero, la entrevistada insinuó que el suscrito, junto con terceros, forma parte de una conspiración dirigida a evitar que ella publique un muy importante libro acerca de las economías de cierta comunidad religiosa (v.g. el Sodalicio de Vida Cristiana).

También insinuó que, porque fui candidato al Congreso en enero pasado por el partido Solidaridad Nacional, mis investigaciones estarían influenciadas o dirigidas por el señor Rafael López Aliaga –al que se tildó de dueño del partido– y por el periodista Luciano Revoredo, director del portal de noticias “La Abeja”

Asimismo, en la mencionada entrevista, Ugaz deslizó que las casi 30 crónicas escritas por mí y publicadas por “La Razón” estarían dedicadas a ella y afirmó que en febrero le “habría metido cuatro demandas ante la Fiscalía Anticorrupción”.

Finalmente, el 8 de septiembre pasado, en el programa 20/20 que difunde Canal “N” y dirige la conductora Mávila Huerta, insinuó que todos aquellos que escriben sobre ella –entre ellos el suscrito–, el único propósito que tenemos es dañar su reputación.

Si Paola Ugaz creía que no respondería a las imputaciones que ha hecho en mi contra está equivocada. No he publicado las tres semanas pasadas porque era de mayor importancia para el País conocer acerca de la controversia entre el Presidente Vizcarra y el Congreso; además, siempre es bueno tomarse unos días libres fuera de Lima para descansar y recuperar fuerzas; prefiriendo los calores de la sierra limeña que el frío de la costa cañetana.

Señora Ugaz, no es la primera vez que usted me imputa o insinúa que tengo una vinculación con el Sodalicio, la que niego y contradigo en todos sus extremos. Lo hizo el 25 de octubre del año pasado en la Universidad del Pacífico en la II Conferencia Anual sobre Libertades Informativas, como también lo hizo cuando fue entrevistada por Cristina Fernández de “El Comercio”.

Y ya que usted trajo a colación la falsa vinculación que me atribuye con el Sodalicio, desde esta tribuna emplazo a “El Comercio” y a su Director Periodístico, Juan José Garrido Koechlin, para que se publique la rectificación que, educadamente y sin amenazas ni intimidaciones, solicité mediante carta notarial de fecha 9 de enero del presente año, cuando sin fundamento alguno, basado solamente en la palabra de la “amiga” Ugaz, me vincularon con dicha comunidad religiosa en el artículo de Cristina Fernández titulado “Paola Ugaz sobre denuncias en su contra: ‘Me han descuadrado la vida, pero voy a seguir investigando’”, publicado el 31/12/2019, así como en el editorial “Denunciar al Denunciante” publicado el día 03/01/2020.

Parecería que “El Comercio” ha perdido su “Independencia y Veracidad” y ahora, cuando se equivocan, Garrido Koechlin sólo publicaría rectificaciones cuando resultan convenientes sus “amigos” o cuando fuesen de “aceptación” para el IDL-R o autorizadas por esta entidad. “Bola en cancha”, don Juan José, así como en juego el legado de don Luis Miró Quesada de la Guerra y de “Jan” Miró Quesada Garland.

Soy respetuoso de los derechos de pensamiento, de opinión, de expresión, de informar y ser informado; y, sostengo que toda persona pública (sea natural o jurídica) o que haya cumplido una función pública está obligada a aceptar a ser investigada y a someterse a escrutinio público.

Así, señora Ugaz, –sumándome a las bendiciones que dice tener del Papa Francisco, del Arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio, del Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo de Huancayo, y Monseñor Miguel Cabrejos, presidente de la Conferencia Episcopal del Perú y Arzobispo de Trujillo– no tengo inconveniente alguno en que publique su libro.

Mis investigaciones sobre la corrupción al interior de la MML se iniciaron en agosto de 2018. Mi relación con Solidaridad Nacional es a raíz que, como independiente, fui invitado a participar en la lista de congresistas por Lima y no tengo atadura alguna con los señores Rafael López Aliaga y Luciano Revoredo a quienes, como a toda persona, guardo el debido respeto. Si Solidaridad me volviese a invitar a participar en las elecciones congresales del 2021, con todo gusto aceptaría.

No tengo vinculación alguna con el diario “Expreso”; y, mucho menos con la investigación y las publicaciones que ellos han realizado respecto a usted, señora Ugaz. Mucho menos coordino y/o comparto mis investigaciones con dicho diario y sus periodistas.

Señora Ugaz, mi investigación versa sobre la corrupción en la MML entre el 2011 y la fecha. Por ende, debo comenzar mis investigaciones y mis crónicas por el gobierno edil de Susana Villarán, para el cual usted trabajó; y, como funcionaria pública que fue, tengo todo el derecho de investigarla dentro de ese ámbito, por ser de interés público.

Pero insinuar que le he dedicado mis casi 30 crónicas a usted es un acto de arrogancia sin parangón. Usted no es la “Estrella” de mi investigación, pues sólo le he dedicado tres crónicas y, colateralmente la he mencionado en algunas más.

Si se trata de “estrellato protagónico”, sin duda la exregidora y excongresista, la señorita Marisa Glave Remy le lleva harta ventaja, pues a ella le he dedicado ocho crónicas como personaje central y persona clave en la supuesta –ya no tan supuesta– organización criminal de la Administración Villaranense. O sea, señora Ugaz: “no se tire la parte”.

Usted ha afirmado que, en febrero de este año, “le he metido cuatro demandas ante la Fiscalía Anticorrupción”. Por Dios, con ello lo único que confirma es su patético afán de victimizarse. Sólo he presentado una denuncia contra usted, de fecha 1 de julio de 2019, y he solicitado su re-examen el 6 de agosto del presente año; re-examen que aún se encuentra en trámite de admisión.

Si alguien se pregunta por qué estoy investigando a Paola Ugaz, las razones son las siguientes:

  1. Conforme la propia Paola Ugaz ha hecho público, ella laboró como Jefa de “Social Media” (cargo inexistente en el organigrama) de la MML entre diciembre de 2012 y enero de 2014.
  2. La propia Ugaz Cruz ha señalado que ella formaba parte de la Gerencia de Comunicación Social y Relaciones Públicas que, conforme al organigrama vigente en el período que laboró para la MML, respondía directamente a la Oficina de la Alcaldía; es decir, Paola Ugaz habría respondido directamente a Susana Villarán.
  3. Cada vez que se le ha preguntado a la señora Ugaz que rol cumplía en la MML, ella ha evadido la pregunta o dado respuestas poco claras respecto a cuál era su trabajo y funciones específicas.
  4. Ante la incertidumbre del rol que la señora Ugaz Cruz cumplió en la Administración “Villaranense”, solicité, conforme a Ley, la información a la MML, recibiendo la siguiente respuesta mediante carta 3457-2019-MML/SGC-FREI: “Al respecto, el Área de Legajo de la Subgerencia de Personal de la Municipalidad de Lima a través del Memorando N° 359-2019-MML-GA-SP-AP, nos informa que luego de realizar la búsqueda en el archivo, no se ha encontrado el término de referencia del Contrato Administrativo de Servicios, documento en el cual se detalla las funciones realizadas por la citada ex servidora [Paola Margot Ugaz Cruz], asimismo no se ubicó la Resolución con o sin goce de haberes [con relación a los viajes realizados por Ugaz Cruz durante el tiempo que laboró para la MML], motivo por el cual no se puede dar atención a lo requerido”.

En pocas palabras, el expediente de Paola Ugaz de la MML “convenientemente se perdió”, y nadie sabe en que trabajó ni que funciones cumplió en el poco más de un año que trabajó para Susana Villarán.

  1. En el movimiento migratorio de Paola Ugaz observamos que en el año 2013, cuando fue funcionaria de la MML, viajó 5 días a El Salvador, 10 días a Costa Rica, 20 días a Panamá (sumados sus 2 viajes), 32 días a Estados Unidos y 6 días a Colombia. Un total de dos meses y 13 días fuera de su centro de labores.

Ante esta llamativa lista de viajes fuera del país inevitablemente surgen muchas preguntas, por ejemplo: ¿Qué gestiones realizó para la MML en dichos viajes? ¿Estos viajes le fueron computados como vacaciones, a pesar que no le correspondía por no haber cumplido un año laborando?

O, ¿viajo para atender asuntos personales? De ser viajes por temas personales ¿por qué cobró su sueldo? Y, si cobró su sueldo sin haber trabajado durante esos meses para la municipalidad: ¿estamos ante el delito de enriquecimiento ilícito que señala el artículo 401 del Código Penal?

  1. Y no es exacta la afirmación que Paola Ugaz habría hecho que, por supuestamente ser una funcionaria pública de menor jerarquía, no habría requerido de autorización formal para ausentarse de su centro de trabajo.

Apreciará usted, estimado lector, que el paso de Paola Ugaz por la MML, por decir lo menos, es poco transparente; lo que da lugar a elaborar múltiples hipótesis de supuestos delictivos plausibles. Son estas hipótesis las que hemos sometido a consideración del Ministerio Público para que se investigue a Ugaz Cruz, y la verdad acerca de su participación en la Administración Villarán se haga públicamente conocida.

Por tanto, mi interés en Paola Ugaz son sus actividades entre diciembre de 2012 y enero de 2014, período durante el cual habría laborado para Susana Villarán pagada por la MML; y, valgan verdades, y en honor a ellas, debo admitir que sí la sigo investigando pues su comportamiento posterior puede dar luces acerca de lo que hizo en el período arriba señalado.

Ahora, gracias a estas investigaciones continuas puedo afirmar, sin duda alguna, que Paola Ugaz salió del país el 19 de febrero del presente año rumbo a Colombia, y que retornó al país procedente de México el 31 de marzo pasado. También, conforme a los resultados de mis investigaciones, puedo corroborar que no ha tenido cuenta de ahorros o cuenta corriente en el Banco de Pichincha.

Pero, respecto a que ella no era cliente del Banco de Pichincha, tendría que preguntar a éste por qué ha reportado a la SBS que Paola Margot Ugaz Cruz mantiene, desde diciembre de 2019, una cuenta de abonos asociada a una línea de crédito para consumo a través de Tarjeta de Crédito ascendente a la nada despreciable suma de S/.23,624.20; así como por qué a dicha tarjeta, por los meses de abril a julio de 2020, se cargaron en los meses de mayo a agosto las sumas de S/.93.00, S/.94.00, S/.110.00 y S/.119.00 respectivamente; mientras que de diciembre a abril no hubo cargo alguno.

¿Será que Paola Ugaz habría estado depositando dineros en la cuenta de abonos de la mencionada Tarjeta de Crédito para usarla como tarjeta de débito? En fin, ello no es parte de mi investigación, pero eso no quita que algo raro hay cuando se trata de pasar como verdad las medias verdades.

Redactada la presente nota periodística por quien la suscribe.

Firmado en la Ciudad de Lima el día 28 de septiembre de 2020

Edgardo José Palomino Martínez

(*) Abogado

 

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

 

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