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La nueva vida empieza con la nieve, el borsch y un turno de trabajo
¿A los 22 años, podrían dejarlo todo y mudarse al otro lado del mundo? Cambiar de idioma, clima, amistades y empezar casi de cero. Durante mucho tiempo, la respuesta parecía obvia: nacer, estudiar, encontrar trabajo cerca de casa y construir la vida donde crecieron. Pero el mundo cambió. Para la generación Z, las fronteras se han vuelto condicionales y las oportunidades, globales. Hoy, los jóvenes estudian en un país, trabajan en otro, conviven con personas de decenas de nacionalidades y eligen su futuro sin mirar dónde nacieron. Este fenómeno se observa con especial fuerza en las mujeres jóvenes de América…



