8 de octubre de 2026

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Cusco enfrenta seis incendios forestales activos

Cinco personas murieron y los bomberos advierten que necesitan más personal y equipos para contener las llamas.

 

La región Cusco atraviesa una nueva emergencia por incendios forestales. Seis focos permanecen activos en diferentes provincias y las autoridades regionales contabilizan alrededor de 278 incendios forestales durante 2026, mientras brigadas de bomberos, vecinos y otras instituciones trabajan para evitar que las llamas continúen avanzando.

Las provincias de Canchis, Chumbivilcas y Espinar figuran entre las zonas afectadas por los incendios. En uno de los sectores de Chumbivilcas, el fuego habría destruido alrededor de 300 hectáreas de pastizales, además de provocar la muerte de ganado y afectar viviendas rurales. Las condiciones meteorológicas también han favorecido la propagación de las llamas, debido a las altas temperaturas, la radiación solar, la vegetación seca y los fuertes vientos registrados en la sierra sur.

Cinco personas murieron por los incendios

La emergencia también ha dejado un saldo mortal. Entre finales de septiembre y los primeros días de octubre se reportó el fallecimiento de cinco personas: tres adultos mayores y dos menores de edad. Los dos hermanos, de 11 y 18 años, sufrieron graves quemaduras luego de quedar expuestos a las llamas durante un incendio registrado el 26 de septiembre en Pomacanchi.

En el caso de los adultos mayores, los decesos ocurrieron en los distritos de Yanatile, Colquepata y Yanahuara. En este último lugar, un incendio registrado el 2 de octubre también dejó personas heridas y afectó amplias áreas de vegetación.

Quema agrícola, principal factor señalado

Las autoridades regionales atribuyen los incendios de este año principalmente a la intervención humana, especialmente a la quema de terrenos utilizada en determinadas prácticas agrícolas. Según la Oficina Regional de Gestión de Riesgo de Desastres y Seguridad, los incendios registrados durante 2026 estarían relacionados con estas quemas, que pueden salirse de control cuando existen fuertes vientos y vegetación seca.

El problema se agrava por las condiciones climáticas. Las temperaturas habituales de entre 22 y 24 grados Celsius han llegado hasta los 29 grados en algunas zonas, mientras que los vientos aparecen antes de lo acostumbrado. En este escenario, una quema controlada puede extenderse rápidamente hacia áreas de pastizales, bosques o viviendas.

Bomberos enfrentan limitaciones

El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú afronta importantes dificultades para atender las emergencias. De acuerdo con la IX Comandancia Departamental de Cusco, actualmente alrededor de 30 bomberos participan en las labores, aunque se estima que serían necesarias unas 500 personas capacitadas para responder adecuadamente a incendios de esta magnitud.

La geografía también complica las operaciones. Algunos incendios se encuentran en zonas elevadas y alejadas de las carreteras, por lo que los vehículos solo pueden avanzar hasta determinado punto y los bomberos deben continuar a pie. Ante esta situación, se ha planteado la necesidad de utilizar helicópteros de la Fuerza Aérea del Perú para facilitar el traslado de personal y equipos.

A ello se suma el desgaste de las herramientas utilizadas para combatir el fuego. Camionetas, equipos de protección, motobombas y sopladoras requieren renovación y mantenimiento permanente, según los bomberos consultados.

Miles de hectáreas afectadas

La dimensión ambiental de la emergencia también genera preocupación. Un reporte actualizado señala que los incendios acumulados han destruido al menos 16 mil hectáreas de cobertura vegetal, mientras que la evaluación regional mencionada por El Comercio calcula unas 8 mil hectáreas afectadas durante 2026 y alrededor de 15 mil hectáreas acumuladas en los últimos cuatro años.

Además, se han reportado animales muertos, pérdida de cultivos y alrededor de una docena de viviendas afectadas por distintos incendios. La destrucción de la vegetación puede incrementar también el riesgo de erosión, huaicos y deslizamientos durante la temporada de lluvias.

La emergencia mantiene en alerta a las autoridades debido a la presencia de incendios activos y a las condiciones meteorológicas que pueden facilitar su propagación. Mientras continúan las labores de control, especialistas y autoridades coinciden en que la prevención y la capacitación de las comunidades son claves para reducir el impacto de estas emergencias en Cusco.

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