Derechos humanos violados en Argelia y en Tinduf

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Ricardo Sánchez Serra / @sanchezserra

La prestigiosa organización “Derechos Humanos Sin Fronteras” presentó su informe sobre los derechos humanos en Argelia y el Sahara, uno de los informes más completos, sesudos e independientes que se ha podido conocer internacionalmente, a diferencia, con todo respeto, de Human Right Watch o Amnesty International, entre otras.

El suscrito fue invitado por Argelia a una reunión de celebración por los 50 años de la Resolución 1514 de Descolonización. Fueron dos mil invitados de todo el mundo y por Perú el que escribe esta nota y Mario Vargas Llosa, quien finalmente no asistió porque justo ganó ese año el Nobel de Literatura.

Siendo invitado oficial, pedí visitar en Argel una fortaleza romana –me apasiona su arquitectura, habiendo conocido una fortificación en Cesarea en Israel y el Coliseo Romano- pero no me lo permitieron por razones de seguridad. Nadie podía salir a más de 40 kilómetros.

Ahí coincidí con periodistas de Cuba, España, Finlandia y Chile, y a políticos como el hijo del excanciller cubano Roa y a un allendista chileno, que me presentó a los entonces jefes del Polisario Abdelaziz, Taleb y a Ould Salek, quienes me invitaron a visitar los campos de refugiados de Tinduf.

Todos los derechos humanos son violados

El informe sobre Derechos Humanos Sin Fronteras es veraz sobre lo que sucede. Prohíben un censo para no saber cuánta gente vive ahí. Yo no ví una densidad de población como para justificar las raciones que otorgan algunos organismos de la ONU, por ello es muy fácil desviar la ayuda alimentaria u otras, como tecnológica, no necesariamente alimenticia, cuyos productos se han visto en venta en Argelia o Mauritania, que ha provocado escándalo en la Unión Europea (Informe de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude -OLAF), por un lado. Por ello, es necesario que la ONU siga exigiendo un censo, bajo pena de sanciones. La población de Tinduf no es considerada refugiada, como engaña la propaganda del Polisario.

He podido notar que los pobladores que he podido conocer, se les nota muy humildes, hospitalarios que te invitan lo poco que tienen, pero a su vez, que quisieran decirte algo, pero no pueden.

De otro lado, está confirmado que en los campamentos hay argelinos, malíes, mauritanos, saharauis y de Níger por eso hay que preguntar por qué se impide a la ACNUR hacer el censo desde hace muchos años. Por eso hay preguntar porque se llama a los saharauis de los campamentos “refugiados” sin tener la tarjeta de la ONU de refugiados, por eso se debe preguntar por qué no dejan hacer las tres preguntas esenciales para dar el estatuto de refugiado: ¿quieres quedarte, quieres volver o quieres elegir otro destino?

Un joven se me acercó y con desesperación me pidió que lo trajera al Perú, porque quería estudiar y trabajar, y así ayudar a su familia y ahí no tenía futuro. Sufrí mucha impotencia de no poder ayudarlo. Hay mucha desesperanza.

Máximo control

Me llevaron a visitar otros lugares y me sorprendió que cada cierta distancia había una caseta policial. Pregunté ¿por qué tanto control? Y volteaban molestos con cara de poco amigos. Y me decían con voz grave “porque así debe ser para que no se infiltren terroristas”. La verdad de las cosas, es que hay violación a la libertad de circulación. Estoy convencido que Tinduf es un campo de concentración y la gente que vive ahí es rehén del Polisario, con apoyo del Gobierno argelino. La población de Tinduf es rehén del Polisario, de ahí su fuerza para integrar las conversaciones auspiciadas por la ONU, en su calidad de secuestradores y títeres de Argelia, para que esta logre una salida al Atlántico. Bien hizo la ONU en integrar a Argelia como negociador y no como observador, porque no lo es. Argelia no es parte del problema, es el problema.

Por otra parte, el Frente Polisario se presenta como el único representante reconocido por la ONU. ¿Quién lo nombró? ¿En dónde está la resolución ONU? Cuando la pedí, nunca me la dieron. No existe. Es otra farsa. Su fuerza reside en tener secuestrados. Nada más. El Polisario no tiene legitimidad absoluta de representar al pueblo saharaui (nunca hubo elecciones, el número de saharauis dentro de los campamentos no supera el 10 % de todos, si incluimos los que viven en Marruecos y que si están representados en las mesas redondas.

Esperanza

Por eso, veo con satisfacción la aparición de una nueva fuerza política “Saharauis por la paz” de Hach Ahmed, a quien conocí en Lima. Él tuvo que salir de Tinduf por dos motivos, había una cúpula férrea en el Polisario, que no aceptaba críticas, aparte que había un problema tribal -aunque lo nieguen-, violando sus derechos políticos y porque se enteró de cárceles secretas y en donde practicaban las torturas, en donde amigos suyos habían sido enviados. Ello le produjo desazón. El régimen de Tinduf es totalitario, lo dije en la IV Comisión de la ONU en octubre pasado y Hach Ahmed lo ha ratificado. No existe, pues, los derechos políticos. No pueden crear un partido político, ni concentraciones, ni ejercer el primer derecho político que es el derecho al voto

Estamos viendo entonces violaciones a los derechos humanos, a las libertades, a los derechos políticos, a la libertad de expresión, recuerden el apresamiento de tres periodistas saharauis en Tinduf, por solo ejercer su libertad de opinión.

Y seguimos señalando violaciones, como el derecho a un juicio justo. Otro más, el de la discriminación e igualdad. La familia de los altos dirigentes del Polisario estudia en varios países y viven muy bien, a diferencia de la población de Tinduf, que no tienen la misma oportunidad. Otro derecho humano violado es la servidumbre, una especie de esclavitud, y como hemos indicado antes, la tortura.

Y reitero, Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. ¿Lo pueden hacer? Reto a que quiten los cordones policiacos y verán que los pobladores agarran lo poco que tienen y se van corriendo a su tierra, Smara, Layounne, Dajla, a reencontrarse con su familia y a vivir decentemente, sin opresión, como seres humanos.

Carne de cañón

No olvidemos otro derecho humano: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado. En Tinduf no lo tienen, los baños son silos, no hay agua, electricidad, y son 45 años. Por eso digo que los saharauis de Tinduf, son carne de cañón de los intereses argelinos. ¿En 45 años, con tanto dinero por concepto de gas y petróleo, Argelia no les pudo suministrar esos recursos? Eso es sencillamente maldad.

El tema saharaui es un residuo de la Guerra Fría. Y la ideología, es muy dañina cuando se aplica a la economía, política o derechos humanos. Ahí tienen, por ejemplo, cómo es la asiduidad y severidad –sin razón- de algunas organizaciones de derechos humanos con Marruecos, mientras que con Argelia o en Tinduf, la pasan por agua tibia.

El Consejo de Seguridad se congratuló también de las iniciativas tomadas por Marruecos para la promoción de los derechos humanos en el Sáhara, y de otro lado, reiteraron su petición de registro de las poblaciones de los campamentos de Tinduf. Recientemente, 12 procedimientos especiales efectuaron visitas a Marruecos, especialmente a las ciudades de las provincias del sur, Laayún y Dajla, donde tuvieron acceso libre y sin restricción.

La única solución al conflicto es la aceptación de la autonomía ofrecida por Marruecos, consagrada como realista y viable por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Argelia puede originar un conflicto

Las graves violaciones a los derechos humanos en Argelia, es denunciada valientemente por Derechos Humanos Sin Fronteras, otras organizaciones –reitero- no son tan acuciosas, pero, me temo que lo que sucede en la patria de San Agustín –que a propósito viola severamente también los derechos religiosos- es una bomba de relojería a punto de estallar.

En la prensa adicta al régimen argelino hay mucha agresividad gratuita contra Marruecos, con el objetivo de crear otro conflicto artificial internacional e invocar la unidad nacional, para ocultar los graves conflictos internos, ya denunciados por Derechos Humanos sin Fronteras. Estamos avisados.

(Intervención en el foro conducido por la periodista chilena Carolina Martínez, y que reunió a varios participantes, como Juan Carlos Moraga, subsecretario Ejecutivo de la Asociación por los Derechos Humanos sin Fronteras; Andre Grimblatt, director de Scaner Internacional, experto en ciencias de la comunicación; Ramdan Messaud, presidente de la Asociación Saharaui para los Derechos Humanos y miembro del Movimiento Saharaui por la Paz; Shaibata Mrabih Rabou, del Centro del Sahara para los Derechos Humanos en el Sahara y Cristian Sánchez, secretario general de la Fundación Chile-Marruecos)