Especialistas coordinan con empresas ferroviarias para evitar accidentes con osos cerca de las vías del tren.
Un monitoreo biológico realizado en el Santuario Histórico de Machu Picchu permitió identificar aproximadamente 70 osos de anteojos, una especie considerada protegida en el Perú y símbolo de los ecosistemas andinos.
El estudio forma parte de un proyecto de conservación impulsado desde 2024 por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, que emplea collares satelitales —algunos equipados con cámaras integradas— para analizar el comportamiento y desplazamiento de estos animales dentro del área natural protegida.
El especialista en monitoreo biológico del santuario, Roberto Carlos Quispe García, explicó que la tecnología utilizada ha permitido obtener información en tiempo real sobre las rutas de tránsito y hábitos alimenticios de la especie.
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“Empezamos a conocer cómo es el comportamiento de esta especie. Ahorita estamos conociendo que aproximadamente la población de osos en el santuario es más o menos de 70 individuos”, señaló el especialista.
Además, indicó que el seguimiento satelital ha permitido identificar las zonas preferidas por los osos para alimentarse y desplazarse, información clave para fortalecer las estrategias de conservación y manejo dentro del santuario.
Otro de los hallazgos importantes del monitoreo es que varios ejemplares transitan cerca de las vías férreas utilizadas por los trenes turísticos que llegan a Machu Picchu. Ante esta situación, el Sernanp mantiene coordinaciones con las empresas ferroviarias Inca Rail y PeruRail para prevenir posibles accidentes y evitar arrollamientos de animales.
Quispe García agregó que este tipo de monitoreo también permite adaptar las medidas de protección frente a amenazas como la pérdida de hábitat y el acercamiento de los osos a zonas con presencia constante de turistas.
El oso de anteojos, también conocido como oso andino, es la única especie de oso que habita en Sudamérica y se encuentra catalogada como vulnerable debido a la reducción de su hábitat natural y la presión humana sobre los ecosistemas donde vive.




