Oposición denuncia que condena es «represalia política»
Mariana González de Tudares, esposa del sentenciado e hija de González Urrutia, hizo pública la información y afirmó que la medida es consecuencia directa de su vínculo familiar con el dirigente opositor.
González de Tudares manifestó que la sentencia se dictó tras 11 meses durante los cuales Tudares Bracho habría estado en situación de desaparición forzada, sin acceso regular a su abogado de confianza, y con el expediente judicial declarado confidencial desde septiembre pasado.
Según explicó en un comunicado divulgado en X, la condena fue resultado de una única audiencia de juicio realizada el viernes 28 de noviembre, extendida por más de 12 horas.
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El fallo fue notificado al acusado mediante un sistema telemático el lunes 1 de diciembre, cuando llevaba meses incomunicado.
“En 10 meses de proceso nunca se nos ha permitido revisar las actas procesales del caso y, mucho menos, obtener una copia del expediente”, denunció González de Tudares, quien afirmó no conocer el número de la causa judicial.
La familia insiste en que el régimen chavista nunca permitió que Rafael designara un abogado particular y le impuso un defensor público que, según sostienen, no brindó información efectiva sobre el estado del expediente ni sobre la acusación.
La sentencia condenatoria, según la familia, fue por delitos de conspiración y otros cargos graves, a partir de una supuesta asociación entre Tudares y una persona desconocida, sin pruebas ni vínculos demostrados.
De acuerdo con González de Tudares, tanto Rafael como ella desconocen la identidad de la persona con la que las que el régimen lo vincula y descartan cualquier tipo de relación o actividad ilegal.
“A Rafael se le asoció con una persona que él desconoce, se le atribuyeron hechos que no ha realizado y delitos que en modo alguno ha cometido”, señala el comunicado.




