EE.UU. sella alianza militar y de defensa con nuestro país
El Gobierno de Estados Unidos publicó la Determinación Presidencial Nº 2026-04, por la cual el presidente Donald Trump designó a Perú “como un Aliado Principal no perteneciente a la OTAN de los Estados Unidos para los fines de la Ley y la Ley de Control de Exportación de Armas (22 U.S.C. 2751 y siguientes)”.
Con esta designación, nuestro país se suma a Argentina y Colombia como los únicos países de América Latina que tienen este estatus, lo cual implica un reconocimiento de una alianza de nuestro país con el gobierno estadounidense.
Un vocero de la embajada de los Estados Unidos que «esto forma parte de los esfuerzos continuos de cooperación en materia de seguridad y del diálogo bilateral».
Precisamente, ayer martes 3, el presidente encargado, José Jerí, recibió las cartas credenciales del nuevo embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, en Palacio de Gobierno.
Como se sabe, el diplomático fue elegido -en el cargo extraordinario y plenipotenciario- por el mandatario Donald Trump el pasado 16 de junio y confirmado por el Senado el 18 de diciembre.
El estatus de Aliado Principal No Miembro de la OTAN (MNNA) es una designación conforme a la legislación de Estados Unidos que otorga a socios extranjeros ciertos beneficios en las áreas de comercio de defensa y cooperación en seguridad. La designación MNNA es un símbolo poderoso de la estrecha relación que Estados Unidos mantiene con dichos países. Si bien el estatus MNNA proporciona privilegios militares y económicos, no conlleva ningún compromiso de seguridad con el país designado.
Más allá de la formalidad diplomática, el estatus implica beneficios concretos que refuerzan la capacidad operativa de nuestras Fuerzas Armadas y consolidan la imagen del país como socio confiable en la seguridad global.
En un contexto de modernización de nuestras Fuerzas Armadas y sobre todo en nuestra flota aérea de combate, este hecho toma relevancia pues el F-16 norteamericano es uno de los aviones que el gobierno de José Jerí evalúa para comprar.
MILITAR Y EN DEFENSA3
La designación permite al Perú acceder con mayor facilidad a equipamiento militar, programas de entrenamiento y ejercicios conjuntos con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Asimismo, abre la puerta a proyectos compartidos de investigación y desarrollo en materia de defensa, así como a procesos más ágiles para la transferencia de tecnología militar.
ARMAMENTO
Como aliado Extra OTAN, el Perú queda mejor posicionado para participar en programas de financiamiento militar estadounidense, incluyendo préstamos, compras bajo condiciones preferenciales y acuerdos de cooperación industrial vinculados a la defensa.
El marco legal asociado al estatus también contempla la posibilidad de que Estados Unidos mantenga reservas de material militar en territorio peruano, bajo acuerdos específicos. Este aspecto refleja un nivel elevado de confianza estratégica y cooperación logística entre ambos países.
TECNOLOGÍA SENSIBLE
La designación facilita la obtención de licencias para el uso de tecnología avanzada, incluyendo sistemas de comunicación, vigilancia y componentes satelitales, lo que puede tener aplicaciones tanto en el ámbito militar como en sectores civiles vinculados a la seguridad y la gestión del territorio.
Pese al impacto político y estratégico del anuncio, el estatus de aliado Extra OTAN no obliga a Estados Unidos a defender militarmente al Perú en caso de un conflicto armado. Tampoco compromete al Estado peruano a participar en operaciones militares de la OTAN o de Estados Unidos.
IMPACTO GEOPOLÍTICO
La decisión de Estados Unidos se interpreta como una señal de respaldo político al Perú en un contexto regional marcado por desafíos comunes como el crimen organizado transnacional, el narcotráfico y la seguridad marítima. Al mismo tiempo, posiciona al país como un socio confiable dentro de la estrategia estadounidense en América Latina.
En términos regionales, el Perú se suma a un grupo reducido de países latinoamericanos que ya cuentan con esta categoría, lo que refuerza su perfil estratégico y su relevancia dentro de la política hemisférica de Washington.




