El resultado permitirá a los demócratas bloquear iniciativas legislativas e impulsar investigaciones sobre la Administración de Donald Trump.
Los demócratas consiguieron el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos tras imponerse en las elecciones de medio mandato. El resultado supone un revés para Donald Trump, quien enfrentará sus últimos dos años de mandato con una oposición capaz de bloquear iniciativas legislativas.
La victoria superó las encuestas, que preveían mayoría demócrata en la Cámara Baja, con 244 escaños proyectados frente a los 218 necesarios.
Los demócratas también consiguieron el control del Senado, con triunfos en estados como Texas, Kansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio. Algunos de estos resultados marcaron cambios en territorios que durante décadas habían mantenido el respaldo a los republicanos.
En Texas, James Talarico venció a Ken Paxton y Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, convirtiéndose en la primera mujer latina gobernadora.
Adam Hamilton rompió en Kansas casi un siglo sin senadores demócratas, mientras los resultados reflejaron cambios en el voto latino de Texas.
Los demócratas podrán bloquear iniciativas, investigar al Gobierno e impulsar juicios políticos, aunque una destitución necesitaría el respaldo de dos tercios del Senado.
El control de la Cámara Alta también dará a la oposición capacidad para condicionar decisiones de política exterior y bloquear la confirmación de candidatos al Tribunal Supremo.
Trump intentó desvincularse de la derrota republicana en Truth Social, asegurando que habrían obtenido mejores resultados con él en las papeletas y criticando a Abbott.
«No me presenté a las elecciones y, de haberlo hecho, ¡habríamos ganado por una aplastante mayoría! Gracias por su atención a este asunto», escribió.
Aunque participó activamente en la campaña, la inflación, el alza de combustibles, los aranceles y las críticas migratorias perjudicaron a los republicanos.
Posteriormente, en declaraciones a The New York Times, Trump reconoció que los resultados apuntaban a una victoria demócrata y manifestó su disposición a trabajar con la nueva mayoría del Congreso.
El resultado abre una nueva etapa de tensión política en Washington, donde los demócratas tendrán mayor capacidad de fiscalización y podrán dificultar la aprobación de las propuestas del Ejecutivo durante el tramo final del mandato de Trump.




