Despliega activos en la región ante escalada con Irán
Estados Unidos anunció que llevará a cabo en los próximos días ejercicios militares aéreos en Oriente Medio, en medio de las tensiones con el régimen de Irán y tras el despliegue de activos estratégicos en la región.
Las maniobras, informadas por la Fuerza Aérea estadounidense, están diseñadas para poner a prueba la capacidad de despliegue, dispersión y sostenimiento del poder aéreo en el área de responsabilidad del Comando Central (CENTCOM).
La Fuerza Aérea detalló que las maniobras incluirán el despliegue de equipos a múltiples ubicaciones de contingencia y la verificación de procedimientos de instalación rápida, lanzamiento y recuperación de aeronaves con paquetes de apoyo reducidos.
Lee también:
Nuevo ataque mortal: sicarios asesinan a balazos a chofer de bus en Carabayllo
“Este ejercicio está diseñado para mejorar la capacidad de dispersión de activos y personal, fortalecer las asociaciones regionales y preparar respuestas flexibles en todo el teatro de operaciones de CENTCOM”, señaló el mando aéreo estadounidense.
Las autoridades militares subrayaron que todas las actividades se realizarán con la aprobación de los países anfitriones y en coordinación con las autoridades civiles y militares de aviación. El objetivo, añadieron, es validar la movilidad rápida de personal y aeronaves, las operaciones distribuidas, el sostenimiento logístico y el mando y control integrado en un entorno multinacional.
El anuncio de los ejercicios se produjo un día después de que el CENTCOM confirmara la llegada del portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de combate a Oriente Medio.
“El grupo de ataque del Abraham Lincoln está ahora desplegado en Oriente Medio para promover la seguridad regional y la estabilidad”, indicó el comando militar, sin precisar la duración del despliegue ni las áreas específicas de operación.
El USS Abraham Lincoln, un portaaviones de la clase Nimitz, es uno de los buques de guerra más grandes del mundo y constituye un elemento central de la proyección de poder naval de Estados Unidos. Su despliegue incrementa las capacidades aéreas y defensivas disponibles para Washington en una región estratégica atravesada por conflictos abiertos y rivalidades geopolíticas.




