Estuvo 738 días en condiciones infrahumanas
Eitan Horn, ciudadano israelí de origen argentino que fue secuestrado el 7 de octubre de 2023 por Hamas, estuvo en Lima para contar detalles sobre su trágica experiencia en cautiverio.
Como se recuerda, el ataque terrorista de ese día, que sorprendió a la población civil en distintas localidades del sur de Israel, dejó centenares de muertos y secuestrados, convirtiéndose en uno de los episodios más violentos y traumáticos de la historia reciente del conflicto en Medio Oriente. El hecho provocó una fuerte reacción internacional y marcó el inicio de una nueva etapa de confrontación en la región.
En ese contexto, Horn vivió una experiencia que hoy comparte públicamente con el objetivo de generar conciencia. Durante la conferencia, relató detalles de su secuestro y de los más de dos años que permaneció en cautiverio. Fue uno de los últimos rehenes en recuperar su libertad, luego de 738 días retenido en condiciones que calificó como infrahumanas.
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Según explicó a los medios locales, su encierro estuvo marcado por la incertidumbre constante, la falta de información sobre su familia y el temor permanente por su vida. A ello se sumaron condiciones físicas adversas y un fuerte desgaste emocional. Pese a ello, aseguró que la esperanza fue un elemento clave para resistir durante el cautiverio.
Horn mantiene además un vínculo cercano con el Perú, país en el que residió entre 2014 y 2016. Durante ese periodo trabajó con jóvenes de la comunidad judía, dejando una huella que aún es recordada por quienes compartieron con él en esos años. En la conferencia, destacó ese capítulo de su vida como una etapa significativa, no solo en lo personal, sino también en su formación comunitaria.
Tras recuperar su libertad, Horn inició una serie de viajes por distintos países para dar a conocer su testimonio. Su objetivo, según explicó, es contribuir a que la comunidad internacional no sea indiferente frente a hechos de violencia extrema y que tragedias como la ocurrida el 7 de octubre de 2023 no vuelvan a repetirse.
Durante su intervención ante los medios, también abordó la compleja situación en Medio Oriente. Si bien reconoció las dificultades históricas y políticas del conflicto, expresó su deseo de que en el futuro se pueda alcanzar una solución pacífica. “Espero que algún día la paz llegue”, señaló, en un mensaje en el que apeló tanto a líderes como a ciudadanos.
El testimonio de Horn no solo aporta una visión directa de los hechos, sino que también pone en evidencia las consecuencias humanas de los conflictos armados. Su historia, marcada por la resiliencia y la memoria, se suma a las múltiples voces que buscan mantener viva la atención internacional sobre una crisis que continúa teniendo profundas repercusiones.
En un escenario global donde los conflictos persisten, su relato se presenta como un recordatorio de la urgencia de promover el diálogo, la convivencia y el respeto por la vida humana. Desde su experiencia personal, Horn insiste en que recordar lo ocurrido no solo es un acto de memoria, sino también una herramienta fundamental para prevenir que episodios similares vuelvan a repetirse en cualquier parte del mundo.




