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Miércoles, Diciembre 2, 2020

El asilo no es fuga

IVÁN TORRES LA TORRE
Con este titular no pretendo defender a nadie. Simplemente, defiendo al asilo como la institución consagrada en el Derecho internacional y político, que existe desde hace larga data y que no necesariamente es una fuga y que además, no necesariamente es  utilizada por quienes huyen de la justicia.

Los abogados sabemos que sobre el asilo político se han escrito libros, tratados y miles de páginas de doctrina, que posicionan al asilo político como una institución legítima en el Derecho internacional que puede ser invocada por todos aquellos quienes se consideren estar bajo una persecución política.

Este comentario no tiene como menester analizar la conducta del expresidente Alan García Pérez. Solo pretende aclarar jurídicamente que el asilo existe antes que García Pérez y que fue invocado en diversos momentos de la historia política de la humanidad. Una vez más, los opinólogos y empíricos vienen sosteniendo que el asilo es una fuga para quien lo invoque pero, entiendo, los opinólogos que llevan la corriente de opinión con su vocería nada letrada, hablan por hablar,  pues poco podrían entender de las instituciones jurídicas que existen desde hace siglos.

Aclarado esto, obviamente el asilo es de carácter político con prevalencia sobre lo jurídico y en esa doble dimensión tendrá que hacer analizado, pues aparentemente no habría una persecución judicial en nuestro país, pero hay ciertos síntomas extraños de izquierdas y derechas en pugna por el poder, y esa pugna salvaje es la que genera todos estos efectos a los que llamo extraños.

Finalmente, habrá que esperar si estos síntomas que provocan las pugnas exacerbadas siguen una escalada o vorágine, pues de ser así estaríamos frente a una dictadura blanca o lo que se denominada “democracia dirigida” por grupos de poder que a veces están ocultos, pero que con el desarrollo de acontecimientos “extraños”, se puede llegar a evidenciar a quienes mueven las democracias dirigidas. Hasta la próxima semana.

IVÁN TORRES LA TORRE
Con este titular no pretendo defender a nadie. Simplemente, defiendo al asilo como la institución consagrada en el Derecho internacional y político, que existe desde hace larga data y que no necesariamente es una fuga y que además, no necesariamente es  utilizada por quienes huyen de la justicia.

Los abogados sabemos que sobre el asilo político se han escrito libros, tratados y miles de páginas de doctrina, que posicionan al asilo político como una institución legítima en el Derecho internacional que puede ser invocada por todos aquellos quienes se consideren estar bajo una persecución política.

Este comentario no tiene como menester analizar la conducta del expresidente Alan García Pérez. Solo pretende aclarar jurídicamente que el asilo existe antes que García Pérez y que fue invocado en diversos momentos de la historia política de la humanidad. Una vez más, los opinólogos y empíricos vienen sosteniendo que el asilo es una fuga para quien lo invoque pero, entiendo, los opinólogos que llevan la corriente de opinión con su vocería nada letrada, hablan por hablar,  pues poco podrían entender de las instituciones jurídicas que existen desde hace siglos.

Aclarado esto, obviamente el asilo es de carácter político con prevalencia sobre lo jurídico y en esa doble dimensión tendrá que hacer analizado, pues aparentemente no habría una persecución judicial en nuestro país, pero hay ciertos síntomas extraños de izquierdas y derechas en pugna por el poder, y esa pugna salvaje es la que genera todos estos efectos a los que llamo extraños.

Finalmente, habrá que esperar si estos síntomas que provocan las pugnas exacerbadas siguen una escalada o vorágine, pues de ser así estaríamos frente a una dictadura blanca o lo que se denominada “democracia dirigida” por grupos de poder que a veces están ocultos, pero que con el desarrollo de acontecimientos “extraños”, se puede llegar a evidenciar a quienes mueven las democracias dirigidas. Hasta la próxima semana.

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