El aval del Tribunal Constitucional

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Por: Martín Valdivia R. Deprimente ingreso a Lima
Por: Martín Valdivia Rodríguez

Por: Martín Valdivia Rodríguez / “Será la historia quien juzgue la decisión adoptada el día de hoy”, escribió Pedro Olaechea en Twitter. Parco, tal vez molesto y, de seguro, rebelde, el presidente de la Comisión Permanente del Congreso se expresó así al conocer el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que avaló la disolución del Congreso y desestimó la demanda competencial que presentara en octubre pasado. Para la máxima autoridad en materia constitucional, aquí no pasó nada y la decisión de Martín Vizcarra fue la correcta.

O al menos así lo pensaron la presidenta del TC, Marianella Ledesma y los magistrados Carlos Ramos, Manuel Miranda y Eloy Espinosa-Saldaña. Ellos debatieron por cerca de tres horas la ponencia del magistrado Ramos, quien avalaba la disolución del Congreso y, en consecuencia, desestimaba la demanda competencial de Olaechea. Un duro revés para el titular de la Comisión Permanente que, valgan verdades, contaba con muy pocas expectativas como para salir airoso de este tema.

Lo cierto es que Ernesto Blume, Augusto Ferrero y José Luis Sardón, votaron porque se declare fundada la demanda e inconstitucional la disolución del Parlamento. Pero como tres son minoría, no fueron considerados y, por lo tanto, sus posiciones fueron desestimadas. Obviamente el presidente Martín Vizcarra ovacionó la medida, enviando un Twitter victorioso.

“Siempre hemos actuado respetando la Constitución. Hoy el Tribunal Constitucional ha ratificado que la decisión hecha por el Gobierno es constitucional. Esto nos permite cerrar ese capítulo y seguir trabajando por los más humildes del Perú. Nosotros no teníamos ninguna duda de que esta decisión era constitucional. Lo que nos queda ahora es seguir trabajando hasta el 28 de julio del 2021”.

Así de simple. La pregunta en todo caso es válida: ¿Una vez que Vizcarra deje la presidencia alguien intentará enrostrarle en la cara el hecho de haber cerrado el Congreso y hasta pedir un juicio por este hecho? Por lo pronto Pedro Olaechea lo tiene clarito: “será la historia quien lo juzgue”, poniendo los puntos sobre las íes. A nuestro criterio la decisión del TC debió ser más pensada y debatida, pues el hecho de haber cerrado el Congreso no es una decisión que se toma de la noche a la mañana y tiene sus consecuencias… sino mírenlo a Fujimori.

La historia evidentemente hablará y juzgará. El tiempo, en todo caso, es el gran maestro de la historia. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.