El criminal nazi que mataba por odio, aburrimiento y placer

Fue excomandante de 3 campos de concentración y permaneció oculto en Argentina por casi 40 años hasta que fue capturado

por | May 18, 2021 | Sin categoría

Fue excomandante de 3 campos de concentración y permaneció oculto en Argentina por casi 40 años hasta que fue capturado

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El nazi Josef Schwammberger, excomandante de tres concentración donde se torturó y asesinó a judíos y comunistas, en los que tuvo participación directa, fue detenido en Huerta Grande, Provincia de Córdoba, la tarde del 13 de noviembre de 1987. Más de 40 años después de haber cometido los crímenes de los que se lo acusaba. Y casi 15 años después de que Alemania pidiera su extradición. Durante todo ese tiempo pesó sobre él una orden de captura.

Schwammberger había nacido en 1912 en Austria. Integró las SS y fue sindicado como criminal de guerra. Nunca pasó del grado de teniente. Algunos sostienen que eso se debió a que tenía sangre judía por parte de madre. Sin embargo fue comandante de tres campos de concentración en la zona de Cracovia entre 1942 y 1944.

Preso en Francia y fuga

Luego de la derrota alemana intentó escapar hacia el campo pero fue apresado en Innsbruck. Cuando la policía austríaca lo detuvo después de la guerra, Schwammberger reconoció varios de sus crímenes, según cuenta el investigador Uki Goñi: “Llevé a cabo las ejecuciones de 35 personas. Les disparé a 10 centímetros de distancia. Si seguían mostrando algún signo vital, les volvía a disparar en la sien”, declaró el nazi.

Luego lo trasladaron a un campo de prisioneros en Francia. Pasó un tiempo detenido pero logró fugar. Durante varios meses estuvo escondido hasta que pudo contactar con la red de protección de nazis. Se las ingenió para llegar a Italia sin ser descubierto.

En Génova logró embarcar hacia Argentina. Apenas el barco zarpó sintió alivio. Sabía que en su nuevo destino todo sería distinto. Que se reencontraría con su familia, que ya no tendría que escapar.

Una nueva vida

En Argentina ingresó sin utilizar pasaporte de la Cruz Roja. Fue uno de los pocos criminales nazis que lo hizo. Dijo que había nacido en Bolzano, el norte italiano y que era mecánico (la profesión bajo la que preferían escudarse la mayoría de los nazis llegados al país). En Argentina, desde el mismo momento de su arribo, utilizó su nombre verdadero.

Guillermo Mendhelson, uno de sus vecinos durante esos años, contó que Schwammberger aceptó que había integrado el ejército alemán pero negaba haber tenido participación en la matanza indiscriminada de judíos y en los campos de concentración.

Hasta que en una tarde de noviembre de 1971, una sobreviviente de un campo de concentración ubicado en tierras polacas que había llegado a la Argentina se cruzó, en La Plata, con una cara que la horrorizó. Ese hombre era, no le quedaba la menor duda, quien comandaba el lager en el que ella fue maltratada. Se repuso al espanto y lo siguió algunas cuadras hasta donde domiciliaba.

Sobreviviente lo identifica

La mujer se comunicó con la Asociación de Sobrevivientes de Campos de Concentración que tenía sede en la Capital Federal. Les contó que se había cruzado con Joseph Schwammberger. Para verlo detenido tuvo que esperar 16 años más. La Asociación siguió la pista y con la ayuda de un investigador privado pudo reconstruir cómo era la vida cotidiana de Schwammberger.

En ese momento vivía en el barrio La Cumbre de La Plata junto a su esposa y sus dos hijos. Trabajaba en Petroquímica Sudamericana y se había nacionalizado como argentino unos años antes, en 1965.

Cazador lo recaptura

El mismo año en que había obtenido su nacionalización y su documento de identidad argentina, en Alemania, Simon Wiesenthal, el cazador de nazis, denunció que Schwammberger vivía en Argentina. Pero nadie se enteró, o pareció enterarse, aquí de esa denuncia europea. Wiesenthal explicitó que había sido jefe de custodia en los guetos de Kzwadow y Szamensol y comandante de los campos de Mieles y Przensyl, en los quen según acusaciones mataba por aburrimiento, odio y placer.

Un dato que no se suele tener en cuenta. El regreso de la democracia en 1983 posibilitó, entre otras cosas, que varios criminales nazis fueron detenidos y extraditados. Schwammberger, Walter Kutschmann y Olij Hottentot (Abraham Kipp se escapó cuando pensaron que ya lo tenían). Argentina dejaba de ser una guarida.

Prisión perpetua

El Dr. Vicente Bretal, a cargo del Juzgado N° 3 de la Plata ordenó su captura. Alguien lo había divisado en Huerta Grande, Córdoba. El juez cordobés Julio Rodríguez Villafañe fue hasta la pensión para detenerlo. “La mañana del 13 de noviembre de 1987, en varios automóviles, nos dirigimos a Huerta Grande.” Lo hice identificar y le di a conocer que procedía a llevarlo detenido” contó el juez que en ese entonces tenía 32 años.

Fue presentado como un frágil abuelito. Luego de trámites, apelaciones y recursos, la justicia argentina concedió la extradición en marzo de 1990. Esa noche, Schwammberger intentó suicidarse en su celda platense con una sobredosis de tranquilizantes.

Joseph Schwammberger fue juzgado y condenado a prisión perpetua en Alemania en 1992. Las acusaciones fueron gravísimas. Los jueces determinaron que los móviles de sus crímenes eran el placer y el odio racial. Se lo encontró culpable de 7 asesinatos y de 32 cargos de colaboración indispensable en asesinatos. Murió en una cama del hospital carcelario el 3 diciembre de 2004. Tenía 92 años.