El fracaso de la cuarentena y la economía quebrada… Un aplauso para Vizcarra

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César Carlos Sandoval Pozo

Por: César Carlos Sandoval Pozo / Hace 106 días, exactamente el 15 de marzo, Vizcarra declaró a la nación en cuarentena, es decir, al confinamiento, al encierro, al silencio popular. Se decía, que todo esto se realizaba para enfrentar la pandemia que
acecha al mundo y la epidemia nacional, y que por ello nos secuestró. En ese momento no existía ninguna víctima mortal por la COVID-19, y de inmediato comenzó a movilizar masivamente al pueblo convirtiendo la estricta cuarentena en encierro y confinamiento factico desordenado, y las consecuencias fueron los contagios masivos, que hasta hoy crece y se dispara exponencialmente, dejando decenas de miles de muertos. Vizcarra jugaba y juega con la necesidad y el hambre de la gente, ofreció cuatro tipos de bonos q parecían rifarse para obtener la suerte de recibirlo.

Estos fueron los famosos bonos: Bono independiente, bono rural, bono yo me quedo en casa y el bono universal – familiar. Ninguno de esto llegó efectiva y oportunamente al pueblo, tampoco se cumplió el objetivo demagógico anunciado por el monarca accesitario, solo generó caos en las puertas de los bancos, aglomeraciones en los mercados y farmacias. El tirano seguía ampliando la cuarentena fáctica y desordenada cada 15 días y los contagios aumentaban, las muertes crecían y tuvo que ocultar los registros oficiales con subregistros, el encierro, el confinamiento y la improvisación propia de la ineptitud, generando lo que era predecible para cualquier gobernante de la región y del mundo. La pobreza.

La gente está condenada por Vizcarra a morirse de hambre o del coronavirus, la cuarentena ha sido un fracaso, se ha gastado más de 109 mil millones, nos ha quebrado económicamente llevándonos sin duda a la recesión no vista en las últimas décadas, nos ha endeudado ante los organismos financieros internacionales, dispone de la caja fiscal como si fuera su billetera.

Vizcarra nos cree tontos, puso énfasis en los cien años de desastres que dice que heredó de gobiernos anteriores, pero no explica de cómo dilapidó en cien días miles de millones del herario.

Su estrepitosa caída en las encuestas lo obligó a anunciar la descabellada idea de la expropiación de las clínicas privadas, por cierto, abusivos en sus costos por salvar la salud. Pero, la única salud que le preocupa al dictador parece ser la de su popularidad.

Ese fugaz juego artificial sólo le duró horas, el pueblo subestimado por el ejecutivo reaccionó a esa afrenta, ya que unos dos meses antes había rechazado dicha norma aprobada por el congreso de la República. Además, el Perú entero se preguntaba ¿Por qué reacciona a negociar con las clínicas privadas tres meses después de encerrarnos y con más de 30 mil muertos? Esta acción más que ayudarlo, solo ha contribuido a su estrepitoso descenso popular.

Estamos en el sexto lugar de contagiados en el mundo, y de acuerdo con el informe de la contraloría general de la República, se han robado en plena pandemia 23 mil millones en corrupción. Reactiva Perú solo es una estafa, ya que esto regía para evitar despidos masivos con la “suspensión perfecta”, el grupo comercio y otros medios empresariales serviles del régimen, recibieron millones para desinformar y sostener al patrón de la plaza de armas.

Crecerá la delincuencia,asociadas a la pandemia y al hambre, es la grandiosa gestión del mitómano compulsivo que nos gobierna, el aventurero misterioso sólo piensa en cómo librarse de lo que afrontará por someterse o formar parte de la corrupción más grande del mundo ODEBRECHT.

(*) Abogado – Analista político