29 de enero de 2026

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‘El Monstruo’ llegó a Lima extraditado desde Paraguay

‘El Monstruo’ llegó a Lima extraditado desde Paraguay

Será condenado por secuestro, extorsión y organización criminal

Erick Moreno Hernández, conocido como alias «El Monstruo», líder de la organización criminal denominada ‘Los Injertos del Cono Norte’, llegó la tarde de ayer a la sede de la Dirección de Aviación Policial, en el Callao, tras ser extraditado de Paraguay.

El sujeto, de 34 años, llegó a bordo de un avión de la PNP y fue trasladado a la Dircote, en el Cercado de Lima, donde permanecerá en una carceleta. La justicia peruana le asignó un abogado de oficio, quien llegó al lugar, pero evitó declarar ante la prensa.

El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, y el comandante de la Policía Nacional, Óscar Arriola, estuvieron presentes en el arribo del ‘Monstruo’. Ambos dieron un breve pronunciamiento donde resaltaron el trabajo que se realizó para su captura a fin de que afronte las investigaciones en su contra.

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A Moreno Hernández se le vincula directamente con el secuestro de la empresaria Jacqueline Salazar (mayo de 2024), el rapto de la menor Valeria en Comas (diciembre de 2023) y la violenta balacera perpetrada durante un concierto de la agrupación Agua Marina en octubre de 2025.

‘El Monstruo’ inició su historial criminal a temprana edad tras establecerse en el sector de Belaunde, en Comas, donde se hizo conocido con los alias de ‘Chonguito’ o ‘Chino Belaunde’. Dio sus primeros pasos en el mundo delictivo con el robo de vehículos e incluso en la profanación de tumbas y tráfico de nichos para su reventa ilegal.

La extradición de Erick Moreno Hernández estuvo precedida por un episodio que obligó a las autoridades paraguayas a activar protocolos excepcionales. Antes del traslado, los organismos de seguridad detectaron un plan de fuga que alteró por completo la hoja de ruta prevista y elevó el nivel de alerta en torno a uno de los internos considerados de mayor riesgo dentro del sistema penitenciario.

La advertencia surgió mientras el proceso judicial avanzaba en silencio. El penal de Emboscada, donde permanecía recluido, comenzó a mostrar un movimiento inusual de personal policial y militar. El refuerzo no respondía únicamente al proceso de extradición, sino a información sensible obtenida mediante labores de inteligencia que señalaban una maniobra en preparación.

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