El ENFEN advierte que el fenómeno podría mantenerse activo hasta abril o mayo del próximo año.
El Fenómeno El Niño Costero podría prolongar sus efectos en el Perú hasta abril o mayo de 2027 y alcanzar una condición que iría de fuerte a extraordinaria, según la última evaluación de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN).
El vocero del organismo, Luis Vásquez, explicó que el calentamiento de las aguas frente a la costa peruana continuará durante los próximos meses, aunque su intensidad no será uniforme. El periodo de mayor calentamiento se proyecta para noviembre y diciembre de este año, así como enero de 2027.
A partir de febrero y marzo, el fenómeno comenzaría a perder intensidad de manera gradual hasta aproximarse a condiciones más neutrales hacia mayo. Sin embargo, el periodo de transición podría estar acompañado por importantes impactos en diferentes regiones del país.
Lluvias más intensas llegarían entre febrero y marzo
Uno de los principales riesgos asociados al actual escenario climático está relacionado con el incremento de las precipitaciones.
De acuerdo con el ENFEN, aunque los efectos del calentamiento podrían comenzar a sentirse con mayor intensidad desde finales de este año, febrero y marzo de 2027 serían los meses con mayores volúmenes de lluvia, debido a que corresponden al periodo más lluvioso del año.
Estas precipitaciones podrían generar incrementos de caudales, desbordes de ríos, activación de quebradas y deslizamientos, especialmente en las zonas más vulnerables de la costa peruana.
El organismo recomendó mantener las acciones preventivas debido a que la evolución del fenómeno puede generar impactos diferenciados en sectores como la agricultura, infraestructura y población asentada en zonas expuestas.
Ya se intervienen cientos de puntos críticos
Ante este panorama, las autoridades han comenzado a acelerar las labores de prevención. Miguel Yamasaki, jefe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), informó que se han priorizado 569 puntos críticos ubicados a lo largo de la costa, desde Tumbes hasta Arequipa.
En estos lugares se realizan principalmente trabajos destinados a reducir el riesgo de inundaciones y la activación de quebradas, con prioridad en las poblaciones que podrían resultar directamente afectadas.
Yamasaki señaló además que el tiempo disponible limita la posibilidad de ejecutar grandes proyectos de infraestructura antes de la temporada de lluvias. Por ello, las autoridades están concentrando esfuerzos en labores como limpieza, descolmatación y preparación de las zonas de mayor riesgo.
Gobierno deberá acelerar medidas de prevención
La posibilidad de que El Niño Costero alcance una intensidad fuerte o extraordinaria plantea un desafío para las autoridades nacionales, regionales y locales, especialmente por la necesidad de completar las acciones preventivas antes del periodo de mayores precipitaciones.
El escenario previsto por el ENFEN también obliga a reforzar la vigilancia de ríos, quebradas y zonas susceptibles a movimientos de masa, además de preparar a las poblaciones que podrían quedar aisladas por eventuales daños en carreteras o infraestructura.
Aunque el fenómeno comenzaría a debilitarse desde los primeros meses de 2027, el organismo advierte que sus efectos no desaparecerán de manera repentina. La transición hacia condiciones neutrales será progresiva y podría prolongarse hasta mayo.
De concretarse este pronóstico, el Perú afrontaría varios meses de temperaturas elevadas y, posteriormente, un periodo de especial atención por las lluvias y sus posibles consecuencias. Por ello, la prevención y la reducción del riesgo serán determinantes para disminuir el impacto de El Niño Costero durante el próximo verano.




