9 de marzo de 2026

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“El verdadero éxito está en vivir con integridad y servir a los demás”

“El verdadero éxito está en vivir con integridad y servir a los demás”

«La verdadera misión del maestro es formar conciencia, criterio y sentido de responsabilidad; un abogado debe conocer la ley, pero también su dimensión ética», señala.

Con más de sesenta años dedicados a la enseñanza del derecho y a la formación de generaciones de juristas, el doctor Moisés Tambini del Valle es reconocido por sus alumnos no solo como profesor, sino como maestro. A sus 91 años continúa activo en la vida académica y jurídica, guiado por convicciones profundas sobre la integridad, la responsabilidad y el servicio a los demás.

  1. Doctor Tambini, después de más de seis décadas dedicadas a la enseñanza del derecho, ¿cómo define su misión como maestro?

Siempre he creído que la enseñanza del derecho no consiste solamente en transmitir normas o conocimientos técnicos. La verdadera misión del maestro es formar conciencia, criterio y sentido de responsabilidad. Un abogado debe conocer la ley, pero también comprender la dimensión ética que implica ejercerla.

  1. Usted ha formado generaciones de abogados que hoy ocupan cargos muy importantes en el país. ¿Qué siente al ver a sus alumnos en esos espacios de responsabilidad?

Es una enorme satisfacción. Un maestro encuentra una de sus mayores recompensas cuando ve que sus alumnos avanzan, crecen y aportan al país desde distintos espacios.

La docencia es una siembra cuyos frutos se ven muchas veces muchos años después.

  1. En su trayectoria siempre ha insistido en la importancia de los valores. ¿Cuáles considera esenciales para una vida profesional digna?

Hay valores que deben acompañar siempre a una persona: la integridad, la disciplina, el respeto por los demás y la responsabilidad en el trabajo. Una trayectoria honorable no se construye de un día para otro; se construye con coherencia a lo largo de toda la vida.

  1. A sus 91 años continúa activo en la universidad y en el ámbito jurídico. ¿Cuál es el secreto de esa vitalidad?

Creo que el secreto es mantener viva la vocación. Cuando uno siente que todavía puede aportar algo a los demás y seguir aprendiendo, encuentra siempre la energía para continuar trabajando.

  1. Usted ha sido profesor, jurista, congresista y embajador. ¿Qué enseñanza le han dejado esas distintas experiencias?

Me han enseñado que el conocimiento y los cargos solo tienen sentido cuando se utilizan para servir a la sociedad. La vida pública y la vida profesional deben estar guiadas por un sentido de responsabilidad frente a los demás.

  1. A lo largo de su vida ha repetido muchas veces una idea muy clara: que estamos aquí para servir a los demás. ¿Qué significa para usted ese principio?

Significa comprender que nuestras capacidades y oportunidades deben ponerse al servicio de otras personas. Siempre he creído que uno debe extender la mano cuando puede hacerlo, ayudar cuando está en condiciones de ayudar y actuar con generosidad frente a quienes lo necesitan.

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  1. Muchos jóvenes buscan hoy el éxito profesional. ¿Cómo definiría usted el verdadero éxito?

El verdadero éxito no se mide solamente por los cargos o los reconocimientos. El verdadero éxito consiste en vivir con dignidad, trabajar con honestidad y dejar una huella positiva en las personas que nos rodean.

  1. Usted es reconocido como maestro de generaciones de abogados. ¿Qué cualidades debe tener un buen abogado?

Un buen abogado debe tener conocimiento del derecho, pero también criterio, ética profesional y sentido de justicia. El derecho no es simplemente una técnica; es una profesión vinculada profundamente con la responsabilidad social.

  1. Después de tantos años de vida académica, ¿qué es lo que más le ha enseñado la experiencia?

La experiencia me ha enseñado que la coherencia es fundamental. Las convicciones deben reflejarse en la forma en que uno vive y trabaja cada día.

  1. Doctor Tambini, después de una vida tan extensa en la academia, el derecho y el servicio público, ¿qué lo motiva a aceptar una candidatura al Senado a sus 91 años?

He dedicado gran parte de mi vida al estudio del derecho, a la enseñanza universitaria y al servicio público. Si hoy acepto este desafío es porque creo que la experiencia acumulada durante tantos años puede todavía aportar algo útil al país. El Senado, por naturaleza, debe ser un espacio de reflexión, prudencia y visión institucional.

  1. Usted es considerado uno de los apristas de mayor trayectoria histórica. ¿Cómo vive esa responsabilidad en esta nueva etapa?

La vivo con serenidad y con respeto por una tradición política que siempre ha defendido la democracia y la justicia social. Pero más allá de cualquier pertenencia partidaria, creo que hoy lo más importante es contribuir a fortalecer las instituciones y el respeto por el derecho.

  1. Muchos observadores destacan que su candidatura representa experiencia y trayectoria en un momento de gran incertidumbre política. ¿Comparte esa visión?

Creo que los países necesitan combinar renovación con experiencia. Las nuevas generaciones son indispensables, pero también es valioso que exista la voz de quienes han vivido distintas etapas de la vida institucional del país y pueden aportar perspectiva.

  1. Después de haber sido congresista, jurista y diplomático, ¿qué rol cree que debe cumplir el Senado en el Perú?

El Senado debe ser una cámara de reflexión, de equilibrio institucional y de responsabilidad frente a las decisiones que afectan al país. Su función no es alimentar confrontaciones, sino aportar serenidad, análisis y experiencia en la elaboración de las leyes.

  1. ¿Qué valores considera indispensables en un senador de la República?

La integridad personal, la independencia de criterio y el sentido de responsabilidad frente al país. Las decisiones públicas deben tomarse pensando en el bien común y en el futuro de la sociedad.

  1. Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría dejar a las nuevas generaciones del Perú?

Que valoren el estudio, el esfuerzo y la integridad. Que comprendan que el conocimiento tiene sentido cuando se utiliza para construir una sociedad más justa y solidaria. Y que nunca olviden que la vida cobra verdadero significado cuando somos capaces de servir a los demás.

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