El gremio de transportistas pidió al Ejecutivo tomar medidas ante los ataques contra empresas del sector
La empresa Santo Cristo de Pachacámilla decidió paralizar sus operaciones este miércoles luego de que uno de sus buses fuera atacado a balazos poco después de iniciar su recorrido en Pachacámac. La unidad se dirigía hacia San Juan de Lurigancho cuando fue atacada en la avenida Las Palmas.
Julio Bretoneche, vocero de la Asociación de Concesionarios de Transporte Urbano y representante de la empresa, señaló que hasta antes del atentado no habían recibido amenazas de extorsionadores ni comunicaciones relacionadas con el pago de cupos.
“Por el momento se están paralizando las operaciones, porque no hemos tenido ningún tipo de amenazas, ni nada parecido. O sea, hemos recibido solamente el atentado hasta el momento”, declaró a RPP.
El representante expresó su preocupación porque, según indicó, el ataque tiene características similares a hechos registrados contra otras empresas de transporte que tampoco habrían recibido amenazas antes de ser atacadas.
Bretoneche sostuvo que esta modalidad impide que las empresas puedan anticiparse a los ataques o buscar alguna forma de evitar que los conductores sean expuestos a situaciones de violencia. “Es o primero violentan ahora y después recién se comunican”, manifestó.
Durante sus declaraciones, también mencionó el caso de la empresa Machu Picchu, que continúa sin retomar sus operaciones. Según información extraoficial mencionada por el representante, a esta compañía se le estaría exigiendo el pago de 200 mil soles como cupo, monto que no estaría en condiciones de asumir.
Ante esta situación, Bretoneche pidió al Ejecutivo adoptar medidas frente a los ataques que vienen afectando al sector transporte. Consideró que las acciones desplegadas por la Policía y las autoridades locales no serían suficientes para frenar este tipo de hechos.



